Anécdotas danesas, ¿quiénes carecen más de salud? (sexta parte)
Bien sabemos, son los pobres quienes soportan el mayor peso en la desatención de los servicios públicos en materia de salud. Ahí están los habitantes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Veracruz, Tabasco y Tlaxcala, quienes tienen todo por perder ante cualquier ...

Raúl Cremoux
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Bien sabemos, son los pobres quienes soportan el mayor peso en la desatención de los servicios públicos en materia de salud. Ahí están los habitantes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Veracruz, Tabasco y Tlaxcala, quienes tienen todo por perder ante cualquier enfermedad, desde la más simple hasta la más compleja.
El 39 por ciento de los mexicanos registró una severa caída en su acceso a hospitales públicos. Fueron, y siguen siendo, los más desprotegidos. Veamos, en 2018, los más necesitados fueron 16.2 millones, y para fines de 2022 eran 30.3 millones de personas, incluidos los niños y los ancianos. Esta cifra se cuadriplicó en Oaxaca, Chiapas y en Guerrero.
Los menores incrementos en cuanto a falta de atención médica se han dado en Coahuila, Ciudad de México, Baja California Sur, Chihuahua y Nuevo León. Sofía Ramírez, de México ¿cómo vamos?, señala que el Coneval evalúa que son muy numerosos los casos en que hay familias arruinadas para sacar adelante a algunos de sus miembros y llegar a lo que se denomina gasto catastrófico.
Esto significa que llegan a desprenderse de 31 a 59% del total de lo que tienen como ingresos totales de la familia. Aquí se hace énfasis en que esas personas acuden a servicios médicos vinculados a farmacias en donde existe muy poca regulación del personal que atiende y en las medicinas que recetan. A todo esto hay que agregar el desorden que se da en “el pase al IMSS”, donde la gente tiene que hacer filas interminables para recibir el rechazo reiterado a citas que nunca se cumplen.
El aumento en los precios de los alimentos, el pago del llamado derecho de piso en los terrenos agrícolas o en la renta de los locales, provoca que, tanto en nutrición como en atención médica, los más pobres sean los más vulnerables, tanto que en estados como Guerrero, Oaxaca o Michoacán se han reportado casos de lepra y sarampión que habían sido erradicados desde dos o tres decenios anteriores.
Los datos del Coneval nos dicen que no sólo en estados pobres, sino en otros de mayor potencial como Jalisco son más de tres millones de personas las que no tienen acceso a las instituciones de salud, ya que eran atendidas por el Seguro Popular y por el Insabi, que ya han desaparecido.
Comparado con el reino de Dinamarca, como gusta hacerlo el presidente López Obrador, no hay un solo habitante de ese país que no tenga acceso a las instituciones de salud. Con datos daneses, el año pasado se atendieron a 637 mil personas con solo 0.00 3% de bajas y ninguna de ellas careció de atención en los tres niveles en que se desarrolla ese sistema.
Además, el movimiento de investigación permanente, estimó conveniente ayudar a 11 países no desarrollados para salvar a más de 355 mil personas heridas y enfermas crónicas.
Comparativamente, el número de fallecidos por ese tipo de enfermedades más las causadas por hipertensión arterial, obesidad y diabetes, se incrementó en 19.6% en México.
Imaginemos qué pasaría si el gobierno de Morena no se ocupara, como dice hacerlo, de los más pobres del país.