El futuro de la UNAM
Considero queSergio Alcocer Martínez de Castro sería un magnífico rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Raúl Contreras Bustamante
Corolario
El día de ayer, la Junta de Gobierno de la UNAM concluyó las entrevistas a los diez universitarios que fueron seleccionados para designar a quien será el relevo del doctor José Narro Robles, al frente de la Rectoría de nuestra máxima casa de estudios.
Después de haber escuchado la exposición de los programas de trabajo de todos los aspirantes —y formulado sus preguntas— los 15 miembros de ese órgano colegiado deberán deliberar para elegir a quien consideren el más apto para tan importante responsabilidad.
Por ello, es conveniente hacer públicas las razones por las cuales considero que el doctor Sergio Alcocer Martínez de Castro es la persona idónea para dirigir los destinos de la más importante institución educativa del país.
Sin desconocer que todos los otros candidatos son universitarios de primera línea, Sergio Alcocer reúne una preparación académica de excelencia; una vocación docente y de investigación muy reconocida; así como posee los ingredientes ideales para poder conducir a una institución tan compleja: juventud y salud; experiencia y capacidad.
De su programa de trabajo presentado a la Junta, que intituló: “Renovación, innovación y vanguardia académicas, con compromiso social”, destaco sólo algunos puntos determinantes:
Su visión de que la UNAM es la conciencia crítica de la nación mexicana, baluarte de las principales causas del país y que de ella depende en gran parte el futuro de México. Por ello, requiere de muchos esfuerzos para consolidarla como una institución de excelencia —bajo parámetros internacionales— y proyectarla como una universidad del siglo XXI.
Su compromiso de defensa enérgica de la autonomía, gratuidad, laicidad, irrenunciable carácter público y nacional, así como, del fomento del sentido de pertenencia universitaria.
Como conoce a la institución desde sus entrañas, hizo una diagnosis certera y de vanguardia de las necesidades de mejora de la formación innovadora del alumnado; planta académica, planes de estudio, espacios educativos, impulso a la investigación —y su vinculación con la docencia—; extensión y difusión de la cultura; entre otros puntos estratégicos.
De manera especial, me ha impresionado la visión de Alcocer respecto de la necesidad del fortalecimiento de los valores universitarios para formar una ciudadanía ética, responsable y solidaria con la sociedad y respetuosa del medio ambiente. Asimismo, el carácter humanista que debe fortalecer nuestra Universidad, en la formación de estudiantes, sin importar su formación disciplinaria.
Su preocupación por que la UNAM contribuya a lograr la cohesión social, fortalecer el Estado de derecho y la vigencia de los derechos humanos. El propósito de vincular con mayor fortaleza la formación de nuestros egresados con el mercado laboral.
La dimensión de la UNAM requiere de una persona experimentada. Él ha tenido una trayectoria dentro y fuera de la institución, que le ha dotado de los atributos necesarios para conducirla. Conoce las fórmulas de comunicación con las instituciones del Estado; y a lo largo del proceso de auscultación, quedó demostrado su arraigo y que es el aspirante que la comunidad universitaria más apoya.
En síntesis, considero que en caso de que la Junta valore estos aspectos, Sergio Alcocer Martínez de Castro llegará a ser un magnífico rector.
A propósito, como Corolario, vale la pena recordar lo que decía Marco Tulio Cicerón: “Haz aquello que sea lo mejor que haya que hacer”.