¡Vamos a vivir al 100!
Lo importante no es hacer la lista, sino cumplirla. M. Hurtado Pues sí, mi querido viejo, ya estamos tú y yo a punto de estrenar un nuevo año con todo lo que eso significa: estoy seguro que para ti, como para mí y millones de ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
Lo importante no es hacer la lista, sino cumplirla.
M. Hurtado
Pues sí, mi querido viejo, ya estamos tú y yo a punto de estrenar un nuevo año con todo lo que eso significa: estoy seguro que para ti, como para mí y millones de mexicanos, el deseo unánime es que tengamos paz, seguridad, respeto mutuo, y que cada uno pueda perseguir sus sueños y convertirlos en realidad.
Y seguramente, como sucede cada año, habrá quienes, como diversión —o tal vez como creencia—, realicen actos que pueden parecer inocentes o grotescos, así, es muy conocido usar ropa interior amarilla o usar ropa o vestido blanco, dar un sentido abrazo a la persona amada, sacar una maleta fuera de la casa que garantizará un viaje en este año, comer 12 uvas, una por cada mes, abrir y cerrar la puerta de la casa para que se vaya el año viejo, barrer la casa, regalar elefantitos de juguete, encender luces, pero también otras cábalas para la salud, como comer lentejas, ajos u otras hierbas, así como intercambiar la ropa (que puede ser divertido), poner dinero en los zapatos, subirse a una silla, quemar un papel o, incluso, ¡poner un ajo en la billetera!, y tantas curiosas costumbres más.
En estos últimos días del año aquí en la capital, junto con el frío matinal, hemos tenido amaneceres hermosos, con cielos azules, nubes blancas y aire limpio, si te levantas temprano, los disfrutarás; y ya encarrerado, podrás hacer una lista de propósitos para el próximo año.
¿Qué pedimos y qué nos proponemos nosotros los viejos?, la respuesta en la mayor parte de los casos es Salud, queremos salud; luego, Bienestar, eso que ocurre cuando no hay contratiempos familiares, económicos o sociales que nos afectan y, finalmente, Alegría, el inmenso placer de poder disfrutar cada día.
Y si queremos salud, querido viejo, ¿qué tenemos que hacer?; hacer las cábalas es divertido, pero nada más; tú sabes qué hacer: conocer y cuidar tu cuerpo; comer bien, sabroso, bien cocinado, con agua, jugos o tal vez cerveza o vino; hacer ejercicio diario, una caminata tranquila de media hora es suficiente para vigorizar tus músculos y ejercitar tu corazón; descansar y dormir tranquilo, bien abrigado, pero, sobre todo, tener las 24 horas del día una actitud positiva y una sonrisa en el corazón.
Pero si, además, quieres hacer un proyecto de vida, ¿qué te parece iniciar una actividad o un juego o un instrumento que no habías hecho?, iniciar estudios en una escuela, aprender a tocar un instrumento, comenzar a pintar con lápiz, pincel o lo que sea, acudir a un coro para cantar o bailar, hay decenas de actividades que no realizaste cuando trabajabas y ahora las puedes realizar. ¿Y qué tal viajar?, visitar ciudades o lugares que siempre quisiste conocer, escribir, inscribirse en un grupo político, ¡por qué no!, en fin, tú tienes un año por delante y es hora de estrenarlo de la mejor manera.
¿Y sabes cuál será el otro beneficio de estrenar?, no sólo disfrutarás de algo nuevo, sino que mandarás lejos de ti a nuestros tres enemigos malévolos: la Depre, el Pesimismo y el Desánimo, y vivirás al 100 todos los días.