¡Se acaba el año, celebremos!

Ánimo y viviremos un 2022 de salud y alegría.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

Querido viejo: A jalones y estirones estamos terminando otro año insólito, lleno de novedades en el mundo, en México y en nuestras casas. Año en el que las noticias sobre la malhadada pandemia ocuparon casi todos los titulares de los periódicos y las pantallas de televisión, y no sólo eso, sino que los problemas del calentamiento global siguen y los mandatarios de algunos países –tristemente incluido el nuestro– siguen ignorando la amenaza que puede acabar con el planeta Tierra.

Y a eso añadimos los problemas locales, de más de 100 mil individuos asesinados, miles desaparecidos y muchos más agredidos, secuestrados, amenazados, y los miles de compatriotas que perdieron la vida por covid y otras enfermedades, pues no tendríamos mucho que celebrar al finalizar diciembre.

Pero… quiero decirte, querido viejo, que si estás leyendo estas líneas aún estás en el mundo de los vivos, y eso solo es el mejor motivo para celebrar.

Y me quiero explicar: desde que el mundo es mundo y lo habitan los seres humanos, existe la maldad, la enfermedad, la tiranía, la muerte, y todavía hace medio siglo no había comunicaciones como las que hay ahora, y mis padres y yo, cuando fui pequeño, ignorábamos 95 por ciento de lo que ahora podemos conocer, los medios de comunicación, diarios y radio eran los únicos, en tanto que ahora tú puedes saber lo que hace hoy un presidente en Rusia y esa nota aparece en tu teléfono celular. ¿Cuál es la consecuencia? Que estamos sin desearlo saturados de información, ahogados de mensajes, abrumados de noticias buenas, malas y peores.

Por eso quiero, querido viejo, que te tomes unos minutos para reflexionar lo que ha sido tu año, y entonces le darás la verdadera dimensión a tus sentimientos en este fin de año 2021.

De entrada, querido viejo, estás aquí, y sé que cuidas tu salud como siempre lo has hecho, lo que te garantiza una buena vejez, por ese solo hecho, ¡brindemos!

Después, sé que los cuidados que han tenido tus familiares permiten que la mayor parte de ellos estén sanos, aunque sé que en tu familia como en la mía no han faltado enfermos y alguien que ya no está aquí porque pescó el virus, celebra con quienes están contigo y recuerda con cariño a quienes ya no están.

Y luego, al acercarse el nuevo año, con calma y con optimismo piensa qué vas a hacer en 2022. Aunque hay aún peligro por las mutaciones virales, seguramente podrás realizar más actividades fuera de casa, y te reencontrarás con tus amigos, irás a exposiciones y museos, asistirás al teatro, y tal vez realices ese viaje que has soñado que se pospuso por el encierro obligado en estos dos años.

Por supuesto, parte de esos proyectos de vida incluyen la revisión de tu salud, con los análisis y estudios que te dirán cómo está “la carrocería”, “el motor”, “las llantas”, etc., para seguir adelante, porque si este año ya se acaba, el próximo debe ser mejor en todos sentidos.

Ánimo, como decía mi profesor. “Lo mejor siempre está por venir”, y eso alienta el optimismo y el bienestar interior:

Ánimo y viviremos un 2022 lleno de salud y alegría.

Te sugiero que esboces una sonrisa cada mañana, recuerda que son gratis.

* Médico y escritor

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