Noticias y noticias

Vivimos tiempos especiales, porque la economía, que crecerá 0.1% no es noticia; los descarrilamientos en todo el país no son noticia, el número de asaltos y muertes no es noticia; las desapariciones y el aumento de fosas clandestinas no son noticia; la inacabable quiebra de Pemex no es noticia; los problemas con EU no son noticia... la verdadera noticia es ¡el regreso de Rubén Rocha Moya!

Inició su actividad política en corrientes de izquierda, militando en el Partido Comunista Mexicano y el Partido Socialista Unificado de México, en 1998 fue abanderado por el PRD, y consolidó cercanía política con el señor que ya no está aquí; luego se sumó a Morena, fue elegido senador para el periodo 2018-2021, y en 2021 ganó la gubernatura de Sinaloa bajo la coalición Morena-PAS. 

Su administración ha enfrentado complejos retos en materia de seguridad pública y escrutinio internacional debido a señalamientos e investigaciones de autoridades de Estados Unidos relacionados con presuntos vínculos con el crimen organizado, los cuales el gobernador ha rechazado de manera pública y política

El 29 de abril, el Departamento de Justicia de EU anunció la presentación de una acusación formal contra 10 funcionarios de Sinaloa, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, entre los que destacan el senador Enrique Inzunza, el exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida y el propio Rúben Rocha Moya.

El expediente lanzado por las autoridades de Estados Unidos señala a diversos funcionarios que han ocupado sus cargos mientras forman parte de una red que utiliza el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

El 1 de mayo, Rocha Moya pidió licencia temporal al gobierno de Sinaloa mientras se realizaban las investigaciones en su contra. Nada se supo de su paradero ni dónde se ocultó, pero ayer Rocha Moya regresó como si nada y retomó la gubernatura de Sinaloa después de 112 días separado del cargo; aseguró que la FGR no halló elementos de prueba que lo vinculen con algún delito. En su comunicado recalcó que su gubernatura continúa y que finalizará hasta el 31 de octubre de 2027.

Los dirigentes nacionales del PAN, Jorge Romero, del PRI, Alejandro Moreno, y de MC, Jorge Álvarez Máynez, rechazaron su regreso. “Veremos qué es lo que va a ocurrir, pero resulta que regresa a gobernar Sinaloa una persona señalada de cogobernar con el crimen organizado, que todavía tiene una solicitud de extradición”, dijo Romero en un video publicado en sus redes sociales. Subrayó que el PAN desconoce por completo su gobierno, y que “ningún acto de su gobierno para el PAN tendrá validez, y aprovechamos para preguntar qué ha sucedido con el juicio político que solicitamos contra él por ser el imputado de asociación criminal y qué ha sucedido con la solicitud de desaparición de Poderes en Sinaloa”.

Algunos integrantes del PVEM y de Morena rechazaron el regreso de Rocha Moya y conminaron a que “se actúe con madurez y responsabilidad ya que actos como ése contravienen el movimiento del que formamos parte”, y añadieron: “esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador, por lo anterior, Morena se deslinda de esta decisión”.

Lo importante de esta decisión, única dentro de Morena, muestra algo que es el principio de la desintegración del movimiento que inició quien ya no está aquí y que ha sido acusado de transgredir todas las leyes y que ha hecho de la corrupción su modus vivendi. El regreso de Rocha Moya muestra en toda su dimensión el abismo al que ha llegado el partido cuyo nombre es ahora motivo de risa; ¿Movimiento de Regeneración o Movimiento de Destrucción?

Pero ayer, cuando seguidores y opositores de Rocha Moya se preguntaban qué oscuros designios tiene y qué esperaba hacer en los próximos días, nos enteramos que solicitó de nueva cuenta licencia indefinida como gobernador de Sinaloa, a poco más de 24 horas de haber retomado el cargo, o sea que sigue siendo noticia.

Mucho tendremos que luchar para superar estos tiempos oscuros, la oposición aún no surge con la debida fuerza, sus mensajes son apenas tímidas llamadas de atención, que no dicen nada ni tienen consecuencias, mientras miles de ciudadanos están ciegos, sordos y mudos frente a los incontables casos de violación a las leyes. Y usted, estimado lector, ¿qué opina?