“Los médicos cubanos son especialistas”

MITO “Los médicos cubanos son especialistas”. Desde la aparición de covid, en 2020, el gobierno de México decidió contratar médicos cubanos e hizo la primera contratación de 585 médicos, por 255 millones, 873 mil 177 pesos. Del mismo modo, el Diario de Cuba ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

MITO

“Los médicos cubanos son especialistas”. Desde la aparición de covid, en 2020, el gobierno de México decidió contratar médicos cubanos e hizo la primera contratación de 585 médicos, por 255 millones, 873 mil 177 pesos.

Del mismo modo, el Diario de Cuba tuvo acceso al contrato de exportación de los sanitarios, en donde constaba que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y el Gobierno de la Ciudad de México pagaron 6,255,792 dólares por el trabajo de 585 médicos y enfermeros cubanos.

CONSECUENCIA

Aduciendo que había “falta de médicos”, el gobierno mexicano optó por contratar a médicos cubanos para enviar a localidades en las que no hay suficientes doctores y esa política costó, al menos, 24 millones de dólares en dos años, señala un artículo publicado por los investigadores Diego Ramonfaur y Octavio Gómez Dantés, en la revista The Lancet, la más importante del mundo en la disciplina médica.

Lo que no se sabe y ni en México ni en Cuba se señala, es cuál es la verdadera profesión y qué nivel de estudios tienen; hasta donde se ha conocido, son enfermeros o médicos generales.

REALIDAD

La ONG española Cuban Prisoners Defenders detalló la relación de presuntos abusos de derechos humanos sufridos por los médicos cubanos durante sus misiones internacionales. “Las condiciones de trabajo reportadas podrían elevarse a trabajos forzados, según los indicadores de trabajo forzoso establecidos por la Organización Internacional del Trabajo. El trabajo forzoso constituye una forma contemporánea de esclavitud”; el gobierno cubano se queda con la mayor parte o todo el dinero recibido, pero las familias cubanas de los médicos pueden ser encarceladas si el médico que vino a México deserta.

Teóricamente, los médicos cubanos tienen todas las prestaciones que necesitan. Las empresas contratadas por el IMSS-Bienestar llevan entre algodones a los revolucionarios cubanos, les cubren todos los gastos y necesidades. El hospedaje, que puede ser permanente o temporal, debe estar ubicado a una distancia no mayor a un kilómetro de la clínica que le fue asignada a los colaboradores, y puede ser en hoteles, departamentos, casas, habitaciones individuales o habitaciones compartidas en caso de ser pareja. Debe contar con instalación eléctrica, hidráulica, sanitaria y de gas, y estar equipado con cama por persona o compartida, armario, lavadora, microondas, sofá, televisor, lavamanos, baño, tarja, estufa, refrigerador y mesa con dos sillas.

El servicio que se le ofrece a los “profesionales de la salud”, así les dicen, incluye hospedaje, alimentación y transporte terrestre para todo el territorio nacional; todo esto ocurre mientras en los hospitales mexicanos se carece de los más elementales insumos. Si usted tiene un paciente en el Hospital General tiene que salir a comprar las medicinas y regresar con ellas. Lo dicho: la política sanitaria necesita una revisión profunda e inteligente.

Cuando eso se compara con las condiciones en las que están contratados los médicos mexicanos, es evidente que la disparidad de prestaciones no tiene paralelo; si nuestros colegas mexicanos recibieran una atención similar podrían ir a cualquier parte del país.

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