Un libro más, que confirmará lo que millones de mexicanos sabemos: ese señor, que ya no está, es aún hoy, un peligro para México.
¡Miseria humana! A todo se acostumbra uno…
Fiódor M. Dostoyevski
Los hombres en el poder con frecuencia sucumben a la tentación de dejar un legado escrito que, supuestamente justificará sus acciones; como ejemplo tenemos a Hitler, que editó su libro Mi lucha, cuya popularidad fue enorme.
En nuestro país varios presidentes han querido dejar testimonio de su vida y sus logros, casi siempre sin lograrlo. El señor que ya no está, y se esconde en su finca La Chingada, ha escrito muchos libros, ninguno de ellos digno de leerse, porque escribe como piensa y como miente, de manera que sólo regalado aceptaron recibirlo los políticos de Morena, como obsequio de Adán Augusto López.
Pero, por otro lado, escritores, periodistas e investigadores han escrito en estos años una serie de libros que no tienen desperdicio: algunos son: El rey del cash (Elena Chávez); El fiscal imperial (J. Jesús Lemus); Los puntos sobre las íes: el legado de un gobierno que mintió, robó y traicionó (Maria Amparo Casar). López Obrador: el poder del discurso populista, Luis Antonio Espino; Los farsantes de la 4T, Marco Levario Turcott. Y mi palabra es la ley, Carlos Elizondo Mayer-Serra; Análisis crítico del primer tercio del gobierno. El mesías tropical, Enrique Krauze; Balance temprano, desde la izquierda democrática, Varios autores; Ladrón de esperanza, Francisco Martin Moreno; México en el precipicio, Macario Schettino; Cómo dinamitar el país, A. Rosas y Julio Patán; Regreso a la jaula, Roger Bartra; País de mentiras, Sara Sefchovich; El destructor, Pablo Hirirat, y otros más.
El impacto que han tenido es variable, pero no se puede negar que el trabajo de éstos y otros investigadores confirma lo que siempre se ha sabido de quien ocupó la silla Presidencial, la miseria humana en todo su esplendor.
En esos libros se puede evidenciar el amor a México, el deseo de difundir lo que está mal, la miseria en que vivimos y proponer lo que necesita el país para volver a ser libre, democrático y pacifico.
Y ahora aparece un nuevo libro que ha causado un impacto mayor que los anteriores, por varias razones: fue escrito por Julio Scherer Ibarra, quien fue consejero Jurídico de la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador, y Jorge Fernández Menéndez, periodista. Ni venganza ni perdón, una amistad al filo del poder.
La importancia de estos dos personajes que han vivido situaciones especiales en estos años, hace que, lo que escriben, tenga una gran importancia y pinte con claridad lo que ocurrió en el sexenio pasado; curiosamente, Scherer manifiesta su admiración por Andrés Manuel López Obrador, señala que “tiene una condición de cristiano, no lo puede evitar”, pero también alza la voz y critica muchas decisiones de gobierno, que tuvieron un fin desastroso: el manejo irresponsable de covid-19, los errores en Dos Bocas, la decisión de eliminar el glifosato, todo esto hace que el libro, con sus 316 páginas, sea uno de los más leídos, ya que nos lleva a los intríngulis del poder, al siniestro papel de Jesús Ramírez Cuevas, a la corrupción que no se atreve a decir su nombre, al pensamiento mágico de un individuo que nunca ha estado contento con su vida y su obra, y que ni con la publicación de sus libros Gracias y Grandeza, podrá tener el lugar que quiere en la historia.
Un libro más, que confirmará lo que millones de mexicanos sabemos: ese señor, que ya no está, es aún hoy, un peligro para México.
...y de última hora, conocemos el despido de Marx Arriaga, que se une a lo ocurrido a Alejandro Gertz, Adán Augusto López y otros, por lo que en los próximos días y meses debemos estar atentos, porque hay guerra en el gallinero.
