“La campaña sobre la obesidad es un engaño”
MITO La campaña sobre la obesidad es un engaño. Unos días después del Día Mundial de la Obesidad, y tras la premiación de la película The Whale La Ballena con el Oscar, se recrudecen las promociones que niegan la obesidad y surgen campeones y campeonas de gran talla ...
MITO
La campaña sobre la obesidad es un engaño.
Unos días después del Día Mundial de la Obesidad, y tras la premiación de la película The Whale (La Ballena) con el Oscar, se recrudecen las promociones que niegan la obesidad y surgen campeones y campeonas de gran talla que defienden su obesidad a toda costa. Las críticas a Brendan Fraser, espléndido actor que caracterizó a Charlie, profesor de inglés que lucha contra su obesidad, en lugar de admirar sólo la caracterización, el maquillaje y la fotografía, intentan desacreditar el problema de obesidad o negarlo totalmente.
Y es que hace tiempo apareció una joven, Ryann Maegen Holliday, conocida como Tess Holliday o Tess Munster, con más de 130 kilos (1.63 de estatura), que se niega a reconocer que sufre obesidad severa; su popularidad aumentó cuando apareció en la portada de diversas revistas de moda y critica a los médicos que aconsejan controlar el exceso de peso.
Y no sólo eso, sino que hay “expertos”, como Lindo Bacon, nutricionista que escribió varios libros diciendo que se debe respetar el cuerpo, pese lo que pese, y critica a los científicos que señalan que la obesidad causa enfermedades.
CONSECUENCIA
La consecuencia de este movimiento es grave, porque esta idea anticientífica de la salud contrasta con lo señalado una y otra vez por los expertos de todo el mundo, y esto hace que cada día haya más enfermos y muertos por obesidad.
Las cifras están ahí: el aumento de hipertensión arterial, infartos, diabetes mellitus, lesiones óseas y articulares, lesiones del hígado y del riñón están directamente relacionadas con el exceso de peso y exceso de grasa.
Y si actualmente, por la falta de información, tenemos en México las cifras más altas de obesidad y sus consecuencias, la promoción del concepto “salud en todas las tallas” y las críticas a una película como The Whale pueden causar aún más desorientación y no servirá para la salud de los mexicanos.
REALIDAD
Los seres humanos en la prehistoria tuvieron cierto equilibrio metabólico porque los alimentos que ingerían se consumían por la actividad física al caminar, perseguir y cazar a su presa, y durante miles de años todas las actividades se hicieron a pie, pero cuando ya no tuvieron que subir escaleras y se transportaron en autos o autobuses, el sedentarismo apareció y, en el siglo pasado, se inició la obesidad como problema de salud.
La Organización Mundial de la Salud insiste en que tú, estimado lector, eres el responsable de tu salud y eres tú —no los médicos ni los amigos— quien debe cuidar su salud y evitar la obesidad, con todas sus consecuencias.
Ciertamente, no debemos discriminar a los individuos obesos por serlo, yo lo escribí en mi libro ¡Me caes gordo!, la discriminación light, en donde señalo que se debe respetar al obeso y ayudarle a recuperar la salud, pero de eso a ignorar los riesgos de obesidad hay un gran trecho.
