Con cinco horas de sueño es suficiente

• El sueño es indispensable para la vida.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

MITO 

Dormir menos de cinco horas es suficiente. 

Las presiones sociales y, en especial, las laborales, son grandes en todas las épocas, pero más en tiempos de pandemia, en los que tenemos un caos laboral para decidir si nos quedamos en casa o salimos a la oficina; los ritmos vigilia/sueño cambian y algunos analistas llegan a afirmar que no se necesita dormir mucho, que cinco horas son suficientes.  

CONSECUENCIA 

Las personas que se fuerzan a dormir pocas horas pueden no recuperar las fuerzas en tan poco tiempo y no sólo eso, sino que pueden tener riesgos para su salud, como falta de concentración al estar en vigilia, errores en el trabajo, distracciones, etcétera, pero, sobre todo, pueden sufrir enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, lo que puede significar una disminución de la esperanza de vida.  

REALIDAD 

El sueño es indispensable para la vida; la armonía entre las horas de vigilia y las del sueño es fundamental para la salud humana, normalmente los seres humanos adultos duermen, en promedio, 7 horas, pero las presiones sociales han modificado esta conducta hasta límites poco saludables. 

 Hay historias de grandes insomnes, como la del vietnamita Hai Ngoc, que en 42 años no había dormido ni una hora, lo que fue documentado por National Geographic, o el caso insólito de Al Herpin, un estadunidense nacido en la segunda mitad del siglo XIX y que, al día de hoy, sigue siendo conocido como “el hombre que nunca durmió”, según él, jamás llegó a conciliar el sueño; o el del soldado húngaro Paul Kern, combatiente del ejército magiar durante la Primera Guerra Mundial, Kern recibió un disparo en la cabeza, estuvo en coma varios días y después de despertar nunca más pudo conciliar el sueño. 

 La exprimera ministra británica Margaret Thatcher dormía cuatro horas por noche y la canciller alemana Angela Merkel hizo afirmaciones en la misma línea. “Tengo habilidades como las del camello, la habilidad de acumular cosas”, dijo Merkel una vez, en referencia a que “guardaba” sueño en su organismo para luego no necesitar dormir tanto. 

 La consecuencia más importante, desde el punto de vista sicológico, es que quien se fuerza a dormir pocas horas con objeto de “ganar tiempo”, ni gana nada de tiempo y puede tener problemas de concentración en su trabajo, que van desde errores hasta accidentes, lamentablemente, sacrificar horas de sueño para invertir más tiempo en el trabajo suele ser algo habitual en las historias de éxito empresarial. 

 Sin embargo, los investigadores del sueño confirman que la creencia de que dormir menos de cinco horas al día es saludable es uno de los mitos más perjudiciales para la salud. 

Debemos dormir, mínimo, 6 horas para recuperar la energía necesaria en el día y, sobre todo, darnos cuenta de que dormir también es un placer que no podemos ignorar; dormir bien nos hace bien, dormir poco o dormir mucho, no. 

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