La señora Presidenta parece tener más dificultad y más desesperación en la mañanera, llega arrastrando los pies y con el cuerpo hundido, rechaza las preguntas de los reporteros, desprecia las preguntas comprometedoras, se ríe sin sentido para desviar la atención, sujeta los micrófonos como queriendo asirse a algo; todo esto lo vemos y corrobora lo que ha analizado la experta en comunicación no verbal Bárbara Tijerina; la señora Presidenta está mal.
Pero, además, su falta de cultura ha encontrado una nueva forma de agresión: “¡Son comentócratas machistas”, ha dicho una y otra vez, como si eso fuera una ofensa.; ella ignora el significado del sufijo cracia proviene del griego kratos, que significa “poder”, “fuerza” o “gobierno”, o sea que sin querer alaba a quienes escribimos una y otra vez un comentario sobre su triste actuación.
Comentócratas y grandes escritores fueron muchos mexicanos que forjaron el país: José Vasconcelos, Martín Lujis Guzmán, Octavio Paz, Rosario Castellanos, Carlos Fuentes y muchos más que dieron rumbo, dignidad y justicia a México.
Yo no soy comentócrata, hace 41 años escribí una airada carta por las decisiones del director del IMSS después del terremoto del 1985, y mi carta apareció como artículo en primera plana; así conocí a don Manuel Becerra Acosta y a partir de ese día a mi oficio como médico añadí el de escritor y lo he disfrutado ampliamente.
La señora Presidenta debe darse cuenta que la gran mayoría de los mexicanos estamos en contra de lo que le hace en al país, aún en ciudades pequeñas, hay uno o dos periódicos, y sus análisis son semejantes a los grandes diarios de alcance nacional; lo mismo se puede decir de los noticieros de radio y televisión, que publican los resultados de sus propias investigaciones y las quejas de los ciudadanos.
Lamentablemente, la búsqueda y evidencia de la verdad tiene su precio y más de 300 periodistas han perdido la vida, y otros, incluso, uno muy conocido, han estado a punto de perder la vida. ¿Y qué pasa mientras la señora Presidenta está en su conferencia? Pasan muchas cosas: la delincuencia “no tiene llenadera,” las cifras de robos, asaltos, saqueos, secuestros y muertes están ahí sin cambiar.
Los “comentócratas” encontramos que la empresa emblemática de México, Pemex está totalmente quebrada a nivel mundial, y que no hay manera de recuperarla, por los cientos de delitos que no se persiguen y proyectos que no se cumplen; el cambio de directores (Víctor Rodríguez Padilla cedió la dirección a Juan Carlos Carpio Fragoso), y yo me pregunto: ¿eso cambiará el triste rumbo de Pemex?, ¿volverá a ser lo que soñó Cárdenas?
La Comisión Federal de Electricidad anda igual: de entrada, depende en un 77% de combustibles, y sólo 23% es energía limpia. Además, 45 localidades del país carecen de energía, y el número hogares en pobreza energética aumentó de 4.8 a 5.9 millones, lo que afecta a 14% de la población (17.9) millones de personas.
Y así podemos seguir: la agricultura en ruinas y con la amenaza de los delincuentes de robar las cosechas; las comunicaciones siguen igual, tanto por tierra como por aire.
Pero lo que más duele e indigna a los mexicanos es el lamentable estado de la educación está en coma, paralizada desde la infausta presencia de Marx Arriaga que destruyó los libros de texto y promovió la homosexualidad, y ahora agravada por Mario Delgado que de buenas a primeras canceló vacaciones.
La indignación fue unánime: maestros, alumnos, padres de familia, incluso expertos internacionales, repudiamos tal estupidez y tuvo que ser revocada; éste es un ejemplo de que, cuando los ciudadanos unidos alzamos la voz, tendremos resultados.
¡Los comentócratas no callaremos!
