Nunca se habían acumulado tantas desapariciones en México como en el año que acaba de terminar.
Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025, se registró un total de 14 mil 79 personas de las que no se tiene rastro. Esto representa un incremento de 7.8% respecto de 2024 y de 67.2% en comparación con 2019, el primer año de los gobiernos de la autodenominada Cuarta Transformación.
A las administraciones de Claudia Sheinbaum y de Andrés Manuel López Obrador les ha gustado hablar de una mejoría de la seguridad pública en el país, tomando como indicador el número de personas asesinadas, que ha ido en descenso desde que ese crimen alcanzó su pico en 2020.
Sin embargo, poco han hablado sobre el tema de las desapariciones —y cuando lo han hecho ha sido para desestimar la gravedad de este asunto o para interpretar a modo o incluso cuestionar las cifras que el propio gobierno compila—, y es entendible, pues el número de personas sustraídas no ha dejado de crecer en los últimos seis años. Nada que presumir.
De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas —administrado por la Comisión Nacional de Búsqueda, de la Secretaría de Gobernación—, fueron siete mil 970 en 2020; ocho mil 107 en 2021; ocho mil 186 en 2022; 10 mil 383 en 2023; 13 mil 53 en 2024, y 14 mil 79 el año pasado. Si incluimos las ocho mil 240 correspondientes a 2019, en los siete años calendario completos en que ha estado en el poder la Cuatroté, ha desaparecido un total de 70 mil 198 personas en México.
Entre 2024 y 2025 no sólo hubo más de mil ausencias adicionales, sino que se dieron algunos fenómenos que vale la pena registrar.
El primero es que casi se duplicó el número de desaparecidos en la capital del país, pues pasó de mil 289 a 2 mil 303, de acuerdo con la misma fuente.
El segundo es que el porcentaje de mujeres desaparecidas se incrementó de 24.65 a 26.03 por ciento a nivel nacional, y de 38.01 a 41.99 por ciento en la Ciudad de México, donde el número total de mujeres ausentes pasó de 490 a 967 en ese año.
Por rangos de edad, las sustracciones de mujeres de entre los 10 y los 14 años de edad pasaron de 290 en 2024 a 462 en 2025, y las de aquellas de 15 a 19 años aumentaron de 702 a mil 92.
En el año que acaba de terminar desaparecieron dos mil 838 menores de edad, más de siete al día en promedio. La cifra representa un incremento de 29.5% respecto de 2024. El aumento en el caso de las niñas y jovencitas fue de casi 43 por ciento.
En la Ciudad de México, las desapariciones de niñas de 10 a 14 años de edad pasaron de 37 en 2024 a 142 en 2025, y las de las adolescentes de 15 a 19 años, de 140 a 355 en el mismo lapso.
Por alcaldía, las sustracciones de mujeres de cualquier edad pasaron de 93 a 210 en Iztapalapa, demarcación que gobernó durante muchos años Clara Brugada antes de convertirse en jefa de Gobierno de la capital y que es la zona cero de las desapariciones en la Ciudad de México y uno de los casos más graves a nivel nacional. Lamentablemente, ni en la capital ni en el país en general la seguridad pública ha vivido un buen tiempo para las de mujeres.
Y así como los grupos de edad femeninos de 10 a 14 y de 15 a 19 son los más afectados en materia de desapariciones, en el caso de los hombres son los de 20 a 24 años —del que forma parte el joven Carlos Emilio Galván Valenzuela, quien desapareció hace tres meses cuando se encontraba en un bar de Mazatlán—, así como los de 25 a 29 años. En el primer caso, el número aumentó 10% de un año a otro y en el segundo se mantuvo casi igual. Entre ambos se contaron dos mil 971 desapariciones el año pasado.
Las propias cifras oficiales muestran que este problema social continúa creciendo, y el gobierno sigue pensando que si no lo menciona, no existe.
