Creencias a prueba
Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección. Francis Picabia Se cree estar preparado para todo lo que uno planea, se cree que se sabe qué va a pasar una vez que uno elige, una vez que uno decide… ...
Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección.
Francis Picabia
Se cree estar preparado para todo lo que uno planea, se cree que se sabe qué va a pasar una vez que uno elige, una vez que uno decide… simplemente se cree, se cree que se siente, se cree que se sabe… se cree que se está seguro.
Se creen tantas cosas… que uno termina por convencerse de que es verdad todo lo que cree, y se le olvida que no es en absoluto, ni siempre, la realidad de lo que pasa. Sencillamente porque después de una decisión tomada para lograr un objetivo el desarrollo de los acontecimientos implica siempre mucho más de lo que probablemente creímos que pudiera llegar a ocurrir…
Quien sólo cree en lo que quiere creer, no se da la oportunidad de mirar más allá, y es ahí, en esa necedad, donde comienza la frustración, la insatisfacción y el derribo. Porque si bien estamos obligados a elegir todos los días, nunca tendremos el poder de elegir las circunstancias. Y las circunstancias cuentan… siempre cuentan
Y desde el principio se pierde el tiempo en la insistencia de dar por válido ese creer, eso que creemos…. Después… nacen las quejas, las molestias, las responsabilidades y hasta las culpas ajenas a uno. También surgirán… los destinos fallidos, y los porqués, y los cómo y los no es posible…
Y sí, todo es posible, y no, el mundo no está en su contra, las cosas simplemente suceden, porque así deben de suceder… y en la necedad de creer se nos olvida que esas creencias férreas son, nos olvidamos de tomar en cuenta las circunstancias y los imprevistos, responsables, si cabe de que desaparezca poco a poco, todo lo de que no funcione la decisión que habíamos elegido.
…Se cree entonces que se ha fracasado, cuando uno había visto ya su pronosticado éxito. Y caen las circunstancias, llegan así, sin más, en contra DE todo, de todos y hasta menos de uno mismo… agriándosenos en el ímpetu, destrozando todo a su paso y con la inminente y poco consciente certeza de que… Puestos a elegir, elegirían una vez más lo mismo y… así esa es la necedad, de creerse dueño de la verdad, es también la antesala del soberbio de la soberbia, la de sentirse la víctima y del insatisfecho y del ser frustrado vivir en permanente estado de insatisfacción y frustación que no puede ni quiere por no querer darse cuenta que lo más apasionante de elegir es simplemente… no saber con exactitud lo que está por venir.
Porque en la inexactitud, en lo impredecible, en la realidad, en las circunstancias y en el tiempo es donde todas las creencias se ponen a prueba, para bien o para mal dirán algunos… pero en este caso es siempre para bien, para bien… de uno.
Una creencia no es más que una percepción y la percepción no es siempre realidad, sino una pequeña parte de la realidad que hemos construido… por eso las creencias son también impermanentes como todo. Las creencias tienen siempre que contar con mucha base y otro tanto de flexibilidad y adaptabilidad, porque, si no, no es una buena creencia, simplemente será necia e improvista de evolución.
Y nadie puede evolucionar con creencias acotadas. Las creencias exigen siempre una base sólida una base de conocimiento y de realidad, no sólo simples percepciones… porque todo cambia y en el cambio todo se pone a prueba, y la creencia que no resiste las pruebas de su propia evolución tiene obligadamente que desecharse.
Por eso hoy le invito a evaluar sus creencias, sus percepciones y ponerlas a prueba, porque de ellas depende que usted pueda o no evolucionar de la manera que desea hacerlo, y en la medida que pueda desechar y formarse nuevas creencias podrá también tener una mejor vida.
Permítase poner a prueba sus creencias, porque puede ser que lo que funcionó en un tiempo hoy haya dejado de ser efectivo para usted, recuerde que no es la vida ni las circunstancias lo que nos hace cambiar o nos obliga a hacerlo, sino la manera en la que elegimos vivir eso que sucede, y ante nuevas realidades se nos exigen siempre nuevas creencias o bien, creencias más evolucionadas que puedan tener esa flexibilidad y adaptabilidad para poder irse perfeccionando.
Aléjese de la cerrazón, de las creencias preconcebidas, ajenas, heredadas, vistas o vividas por otros o por usted en el pasado, todos los días sus células cambian así que no pretenda seguir creyendo lo mismo todos los días, porque como todo, las ideas tienen también un ciclo, un tiempo y una realidad.
Siéntase libre de modificar su pensamiento, y de poner a prueba esas guías tan necesarias para salir adelante, no tema desechar todo aquello que hoy ya no tiene espacio en sus elecciones, respete lo que fueron y déjelas atrás, puede ser que no todo el mundo esté de acuerdo pero, finalmente, sólo necesita la aprobación de usted mismo y de la realidad que está viviendo.
No se deje engañar, las creencias no son ideas primarias, sino el fin, la conclusión de un conocimiento amplio que se ha puesto a prueba y que se sabe en base a su realidad que funciona, en ese tiempo en ese espacio y de acuerdo siempre a sus necesidades.
No compre creencias ni tampoco pretenda vender las suyas, las creencias son propias y en el mejor de los casos sólo pueden compartirse. Compártalas y aprenda de ellas todos los días porque es así como se ponen a prueba y es así también como mejora su pensamiento y su vida.
Arriésguese a poner a prueba sus creencias, nada es para siempre y ellas tampoco, pruebe algo nuevo, enamórese de la aventura que implica lo desconocido, dése la oportunidad de creer en algo de nuevo y ponerlo a prueba, reinvente la manera en la que ha creído sobre algo, alguien, sobre el pasado, sobre el presente sobre el futuro, y por sobre todas esas creencias construya una que sea sobre usted mismo… sobre la persona que es y todo el potencial que encierra, porque replantearse lo que uno cree sobre sí mismo es, ante todo, la mejor oportunidad que podemos darnos para ser eso que siempre hemos querido ser, no hay límites, esa elección es totalmente suya…
Feliz evolución, feliz creencia…
