Nueva era para la cooperación China-América Latina

POR QIU XIAOQI* El galeón de San Pablo, con seda, porcelana, té y otros artículos chinos a bordo, arribó a Acapulco vía Manila, Filipinas, en el siglo XVI. Durante los siglos pasados la Nao de China cruzó repetidamente el océano Pacífico, dando fruto a la profunda ...

POR QIU XIAOQI*

El galeón de San Pablo, con seda, porcelana, té y otros artículos chinos a bordo, arribó a Acapulco vía Manila, Filipinas, en el siglo XVI. Durante los siglos pasados la Nao de China cruzó repetidamente el océano Pacífico, dando fruto a la profunda amistad entre China y América Latina. Hoy día las relaciones entre las dos partes han entrado en el “carril rápido”. La revitalizada Ruta de la Seda Marítima ha creado una red de conectividad entre ambos lados del Pacífico y un puente de amistad para sus pueblos, y les ayudará a cumplir el sueño compartido de la cooperación y el desarrollo.

Los resultados fructíferos reflejan la integración de China y América Latina. Actualmente, los lazos chino-latinoamericanos se encuentran en su mejor momento en la historia, con un desarrollo en todas las dimensiones y todos los terrenos. En lo político, el presidente chino Xi Jinping viajó a diez países latinoamericanos en sus tres giras por la región. China elevó a nivel de asociación estratégica integral sus lazos bilaterales con siete países latinoamericanos, creciendo día a día la influencia de la cooperación chino-latinoamericana. En lo económico y comercial, el valor del comercio bilateral de 2017 sumó casi 260 mil millones de dólares, 18.8% más respecto a 2016, y la inversión directa de China en América Latina superó 200 mil millones de dólares, convirtiéndose así América Latina en el segundo mayor destino de la inversión directa china, sólo detrás de Asia. En lo cultural, China ha establecido 39 Institutos Confucio y 18 Aulas Confucio en 20 estados latinoamericanos. Los cinco vuelos directos han promovido que cada año más de 100 mil turistas chinos viajen al continente latinoamericano. Acerca de los asuntos multilaterales, China y América Latina defienden conjuntamente el libre comercio y el multilateralismo, se dedican a la construcción de una economía mundial abierta, y promueven la globalización económica hacia un desarrollo en el que la inclusión, los beneficios de alcance general, el equilibrio y el ganar-ganar tengan un nivel más alto.

El beneficio mutuo y el ganar-ganar sirven como veleta para la cooperación entre China y América Latina. Esta cooperación, basada en las necesidades de ambas partes, tiene como principio la igualdad, transparencia y complementariedad de ventajas, y coincide con sus intereses fundamentales. En la última década, los múltiples proyectos de colaboración han jugado un rol importante para mejorar la infraestructura e impulsar el desarrollo económico de Latinoamérica. Las empresas chinas han creado para América Latina 1.8 millones de puestos de trabajo, y el financiamiento de 35 mil millones de dólares planeado por China ha beneficiado a unos 80 proyectos de mejora de los medios de subsistencia en más de 20 países. Se ha puesto en marcha el fondo específico para la cooperación de capacidad productiva, que inyectará una robusta fuerza para la cooperación en dicha área y en la manufactura. Mientras tanto, más productos agrícolas de alta calidad de la región entran en el mercado chino, trayendo más opciones para los consumidores chinos y más ganancias al pueblo latinoamericano.

La Franja y la Ruta traza el mapa de ruta de cooperación para China y América Latina. América Latina y el Caribe es una extensión natural de la Ruta de la Seda Marítima del siglo XXI, y la construcción conjunta de la Franja y la Ruta traerá nuevas oportunidades para China y esta región. El espíritu de la Ruta de la Seda inyectará nuevas energías para la construcción de una comunidad de destino de China y Latinoamérica. La cooperación bilateral es como un árbol frutal, que crecerá más frondoso y dará más frutos en la cooperación integral y las bilaterales si tiene el cuidado del agua manantial de la Franja y la Ruta. China enarbolará la bandera de la paz, el desarrollo y la cooperación, y abogará por la deliberación en común, la construcción conjunta y los beneficios para todos, para promover la sinergia de diferentes estrategias de desarrollo. China reforzará la cooperación en la infraestructura y la conectividad, fomentará la facilitación del comercio y la inversión, impulsará la cooperación en capacidad productiva, fortalecerá la cooperación en las áreas emergentes, y apoyará a América Latina para que construya su propio sistema industrial independiente y diversificado y siga un camino de desarrollo innovador y ecológico. También va a ampliar su aprendizaje mutuo con América Latina en el aspecto cultural, para consolidar las bases de desarrollo a largo plazo de las relaciones bilaterales.

“Con el conocimiento mutuo, dos personas separadas por la lejanía pueden hacerse vecinos”. Pese a la distancia, China y América Latina comparten la misma voluntad de mantener la amistad, buscar el desarrollo común y cumplir sus sueños. China está dispuesta a trabajar con la región para abrir una nueva era para la cooperación bilateral, y conducir el barco de la comunidad de destino de China y América Latina hacia un futuro más brillante.

                                                                *Embajador de China en México

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