INE: consejeros ricos, democracia pobre

Por Fadlala Akabani De acuerdo con un estudio de Parametría, citado por Nacha Cattan en Bloomberg, de cara a las elecciones federales, la coalición encabezada por Morena cuenta con el respaldo del 56% de los votantes, podría ganar 10 gubernaturas de las quince que ...

Por Fadlala Akabani

De acuerdo con un estudio de Parametría, citado por Nacha Cattan en Bloomberg, de cara a las elecciones federales, la coalición encabezada por Morena cuenta con el respaldo del 56% de los votantes, podría ganar 10 gubernaturas de las quince que están en disputa y mantener la mayoría en la Cámara de Diputados. En cambio, la muy limitada capacidad de articular un discurso atractivo para los electores desde la oposición se traduce en que sus partidos, PRI, PAN y PRD, resultan perdiendo apoyos e intención de voto al ir en coalición.

A pesar de existir un precedente en que a finales de 2020 el TEPJF determinó que las conferencias matutinas del presidente López Obrador no violaron la prohibición de propaganda electoral durante los procesos electorales de Coahuila e Hidalgo, en enero de este año, el Consejo General del INE se lanzó contra las mañaneras, pretendiendo suspender su transmisión íntegra, primero, y después emitiendo una resolución a través de la Comisión de Quejas y Denuncias en que le impedían al primer mandatario “pronunciarse en materia electoral” desde el 4 de abril hasta el 6 de junio; dicha resolución planteaba el establecimiento de “medidas cautelares”, y fue rechazada por el TEPJF, dado que el INE excedió el límite de sus atribuciones, pues no tiene la facultad para dictar “medidas cautelares”, actuando como jueces sin serlo y con la clara intención política de asociar al Presidente de la República con un accionar incriminatorio a partir del uso de lenguaje jurídico penal.

Ciro Murayama y Lorenzo Córdova hacen entrevistas, publican artículos y explican en sus redes sociales su activismo en favor del viejo régimen, disfrazándose bajo la consigna falsa de la defensa de los principios constitucionales. Sin embargo, ambos leguleyos se quitan el manto constitucional para violar el artículo 127, al autoasignarse y cobrar sueldos de 170 mil y 178 mil pesos mensuales, un 57 y 64% más que el fijado para el Presidente, así como mantener prestaciones de lujo: autos, seguros de vida, comidas, primas vacacionales y aguinaldos oprobiosos. En el contexto del sismo de 2017 y cuando sus sueldos eran incluso superiores a los 300 mil pesos mensuales, ambos se negaron a donar el 5% del salario de un mes, mostrando nula empatía por el pueblo de México.

El INE ha sido también opositor a la política de austeridad de la 4T y sus peticiones presupuestarias se han incrementado significativamente, pues en 2017 le fueron asignados 15 mil 071 millones de pesos y para 2021 recibió 19 mil 593 millones, un crecimiento de 29.33 por ciento. Pese al incremento, en febrero de este año el INE se declaró incapaz de generar metas de ahorro en el presupuesto anual, a su vez, Murayama ha expresado públicamente que el INE no cuenta con los recursos para realizar la consulta popular (para enjuiciar a los expresidentes por corrupción) propuesta por el presidente López Obrador y avalada por el pleno de la SCJN. Según Murayama, el INE necesita 1,400 millones de pesos para poder realizar la consulta, que, de no serle asignados al instituto, la intención es llevar el diferendo a los tribunales correspondientes.

Si bien existe una necesidad genuina de garantizar la representación de las minorías y debatir la sobrerrepresentación en el Congreso que un partido puede alcanzar a partir de las coaliciones; hace unos días y en pleno proceso electoral, el Consejo General del INE acordó nuevos criterios para la asignación de las 200 curules plurinominales en la LXV Legislatura. Despierta suspicacias, por hacer un eufemismo, el que a mitad del juego se modifique una regla que ha permanecido vigente desde 2012, que permitió la sobrerrepresentación del PRI en 2015, pues con el 29% de los votos se hizo con el 42% de las curules sin que esto provocara reacción alguna al voluble seno constitucional del que se jactan Córdova y Murayama. Es preocupante que, al cobijo del INE, un órgano con autonomía constitucional se pretenda socavar las funciones de otro poder de la República, el Legislativo, al intentar normar cuestiones que competen exclusivamente al Congreso.

Hacia la elección, el INE se constituye como el “partido” más poderoso de la oposición, juzga y legisla de facto, y como lo afirmó el Presidente, se ha convertido en el poder supremo conservador que decide quién puede votar y ser votado al cancelar el registro a 49 candidatos de Morena, con base en un argumento letrista, la falta de comprobación de gastos de precampaña, sin precedente similar. Como político, defiendo el derecho de Córdova y Murayama a hacer política y oponerse al Presidente y a la 4T, censuro que lo hagan desde la comodidad de un órgano autónomo que debe ser árbitro y no jugador.

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