Perdida-Gone Girl
Se antoja difícil abundar demasiado sobre una película sin correr el riesgo de revelar detalles de la trama que le quiten a usted, estimado lector, el placer de disfrutar de un buen thriller. Eso no va a pasar aquí. Perdida Gone Girl, Estados Unidos, 2014 es la ...
Se antoja difícil abundar demasiado sobre una película sin correr el riesgo de revelar detalles de la trama que le quiten a usted, estimado lector, el placer de disfrutar de un buen thriller. Eso no va a pasar aquí.
Perdida (Gone Girl, Estados Unidos, 2014) es la adaptación cinematográfica del best seller homónimo de la estadunidense Gillian Flynn. Fue el libro que destronó del primer lugar de ventas a 50 sombras de Grey, pero de ninguna manera comparten la temática. Ha vendido millones de ejemplares, y 20th Century Fox se hizo de los derechos para su aterrizaje en el cine. Aprovecho para decirle que no he leído el libro, y que la película por sí sola es espléndida.
En 2011 David Fincher llevó a la pantalla su interpretación de la primera novela de la exitosa saga Millenium, de Stieg Larson: Los hombres que no amaban a las mujeres. De alguna manera esta versión era innecesaria después de la muy aceptable realizada por el sueco Niels Arden Oplev, pero Fincher cumplió.
La filmografía de este realizador es casi impecable, y apenas en el que es su segundo largometraje se dio a conocer como un experto en su oficio: Seven (Se7en, 1995), una gran representante del cine negro moderno, que cuenta la historia de un asesino serial que usa como sello personal los siete pecados capitales.
De ahí siguieron El juego (1997), El club de la pelea (1999), La habitación del pánico (2002), Zodiaco (2007), El curioso caso de Benjamin Button (2008), La red social (2010), ¿le suenan?
Perdida es el décimo largometraje de David Fincher que trabajó de la mano de la autora de la novela, en la que encontró su medida perfecta, y quien se hiciera cargo de la adaptación cinematográfica construyendo un guión inteligente, con ritmo, impredecible por sus giros sorpresivos y retorcidos. Está protagonizada por Ben Affleck, al que el papel le queda pintado, y la actriz británica Rosamund Pike, que hasta ahora se había desempeñado bien en películas de bajo perfil y papeles de reparto; en Perdida resulta una muy agradable sorpresa, con un rostro dulce e inocente que parece modelado en porcelana.
En los primeros minutos parece que vamos a ver un thriller más. Amy y Nick se enamoran a primera vista. Ella es una aristocrática neoyorquina, que además sirvió de inspiración cuando niña para que sus padres escribieran sus aventuras en libros para niños: Amazing Amy. Nick Dune pertenece a otro mundo, como escritor no despuntó, vive en un tristón suburbio de Misuri, y tiene un bar que es administrado por su hermana. Pero como el amor lo puede todo, se casan y se mudan al pueblo, lejos de Nueva York. Los primeros cinco años de su matrimonio son muy felices, ambos se aman entre buen sexo… y muy buen sexo. Hasta que una mañana Amy desaparece misteriosamente. En la casa hay rastros de violencia y Nick de inmediato da parte a la policía que, a su vez, arrastra a los medios a lo que se convierte, como suele suceder con esas noticias, en todo un circo televisado. Pero Nick actúa de forma muy extraña, y poco a poco se convertirá en el único sospechoso. Aquí me quedo.
El guión de Flynn es una gran virtud en Perdida. Maneja diferentes tiempos y da voz a cada personaje. Pone trampas y claves. Los diálogos fluyen con frescura y espontaneidad. Flota un sentido del humor ácido y oscuro, pero sutil. La pareja protagonista, los familiares, las autoridades, los medios, todos manejan diversos niveles de falsedades y mentiras. Es una dramática historia de amor, con una visión aterradora del matrimonio.
Está coproducida por la actriz Reese Witherspoon, que por suerte no cayó en la tentación de interpretar a la protagonista. La música, elemento siempre importante en las películas de Fincher, es de Trent Reznor y Atticus Ross, que ya trabajaron con él, y vuelven a armar un score que es el marco ideal para esta historia entre macabra y sombría, que le hubiera encantado a Alfred Hitchcock.
Nada es lo que parece. Muy recomendable.
