Tecnología sin fronteras

London eye

London eye

Susannah Goshko*

Hay avances tecnológicos que parecen de película de ciencia ficción. Hace unas semanas leí uno que se quedó conmigo.

Crear un nuevo medicamento puede tomar más de 10 años. Los científicos necesitan entender cómo una pequeña molécula se comporta dentro del cuerpo: cómo se adhiere a ciertas proteínas y qué efectos secundarios podría causar. Hasta ahora, gran parte de ese proceso dependía de cálculos aproximados hechos por computadoras. Pero, eso está empezando a cambiar.

Una colaboración entre científicos y organizaciones de distintos países –incluyendo IBM, la Clínica Cleveland, RIKEN y Algorithmiq– está explorando cómo usar computación cuántica para simular una enorme cantidad de reacciones con mucha mayor precisión, casi como si pudiéramos ver lo que sucede dentro del cuerpo en tiempo real.

Estos avances aún se encuentran en etapas tempranas, pero el potencial es enorme: encontrar tratamientos más rápido, con menos prueba y error, y a menor costo. En pocas palabras, una nueva forma de descubrir medicinas que podría cambiar millones de vidas.

Detrás de estos avances no hay un solo laboratorio ni país, sino colaboración entre ciencia, industria y tecnología.

Ese mismo espíritu explica por qué el Reino Unido se ha consolidado como uno de los ecosistemas tecnológicos más dinámicos del mundo –hogar de más de 200 unicornios– y es también lo que da forma a London Tech Week.

Cada año, durante una semana, Londres se convierte en el punto de encuentro entre el gobierno británico, emprendedores, inversionistas, académicos y líderes públicos para intercambiar ideas y construir alianzas.

Y más allá de los escenarios, lo realmente valioso ocurre en esas conversaciones que conectan industrias, disciplinas y fronteras.

Lo interesante de la edición 2026 es que aborda más que la inteligencia artificial (IA) aplicada a los negocios o el futuro de la computación cuántica. Habrá espacios para discutir el uso de la IA y la tecnología en el deporte, la transición a un futuro más verde e incluso atender la problemática de personas sin hogar.

Londres destaca precisamente por su capacidad de conexión con el resto del mundo. Ahí, el gobierno dialoga con los innovadores, la investigación se comunica con la industria, las startups encuentran inversión y las grandes empresas buscan adaptarse rápidamente.

No es coincidencia que, gracias a esta convergencia entre academia, industria y capital, el Reino Unido alberga el ecosistema tecnológico más grande de Europa.

En este contexto, la relación entre el Reino Unido y México cobra mayor relevancia ya que México vive un momento clave en su desarrollo tecnológico.

Con un ecosistema emprendedor en expansión y talento altamente calificado, sectores como fintech, salud digital e inteligencia artificial impulsan su proyección global. El siguiente paso es claro: profundizar la conexión entre nuestros sectores tecnológicos.

London Tech Week ofrece ese espacio. Para empresas mexicanas, es una puerta de entrada a redes globales de inversión y colaboración, con acceso a capital sofisticado y conexiones estratégicas.

Un ejemplo es Neitek, empresa tecnológica con sede en Monterrey, cuya participación en este evento refleja el potencial del talento mexicano para explorar su integración a ecosistemas globales. Y también demuestra que hay espacio para que muchas más empresas mexicanas den este paso.

London Tech Week nos recuerda que las innovaciones que están transformando el mundo surgen cuando las ideas se encuentran y se convierten en soluciones reales. 

En un mundo que avanza cada vez más rápido, la colaboración sigue siendo la llave más poderosa para la innovación, y el Reino Unido se ha convertido en uno de los lugares donde ese futuro ya está tomando forma.

Así que la pregunta es: ¿cómo aprovechamos mejor estas plataformas para impulsar nuevas alianzas entre México y el Reino Unido?

Sigamos la conversación en X e Instagram: @Susannah Goshko y @UkinMexico.

 *Embajadora del Reino Unido en México