El poder en tiempos de cólera
Llaman a la unidad nacional frente a los ataques de Donald Trump y se indignan, porque hay grupos de ciudadanos que se niegan a un cierre de filas con un gobierno que no consideran empático con las minorías. Sin embargo, al mismo tiempo que llaman mezquinos a quienes no cierran filas con ellos.
Los estudiosos del comportamiento humano, incluso los especialistas en el funcionamiento orgánico del cuerpo humano, han comprobado que la felicidad que provoca el enamoramiento es equivalente a la que se tiene al hacer deporte y al alcanzar el triunfo en todo lo que se planea.
Uno supone, entonces, que tener el poder que emana el triunfo es uno de los mejores estadios de ánimo y de funcionamiento del ser humano y, generador de endorfinas que provocan ”bienestar” a las personas.
Pero desde hace unos meses, en el primer círculo de poder del oficialismo mexicano, que arrasó en las urnas y logró un triunfo electoral que no tenía ningún partido político desde 1994, parece que las endorfinas no son las dominantes en la química del cuerpo y, por el contrario, es la cólera la que impera.
Y con esa dinámica de cólera, el oficialismo transformó la Constitución hasta borrar 47 años de construcción del reconocimiento del pluralismo político del país y 30 años del diseño de una nación que apostaba con ser un país de primer mundo, con un verdadero equilibrio de Poderes, sin partidos hegemónicos, sin presidencialismo metaconstitucional y con mecanismos de rendición de cuentas tan eficientes que facilitaran castigar a los corruptos.
A pesar de tener la mayoría calificada, artificial en el caso del Senado, el oficialismo apostó por ensordecer y cegarse ante las voces que alertaron de las consecuencias negativas para el país que tenían algunas de las reformas constitucionales e instaron a evitarlas; solicitaron mejorarlas.
Pero la cólera llevó al oficialismo a encerrarse en su casa de espejos mientras hostigaba a la reducida oposición, castigada por el voto ciudadano, que la llevó a ser más testimonial que influyente.
En el Poder Legislativo la cólera llevó al oficialismo a lanzar amenazas a la oposición y hasta retar a golpes a quienes se atrevían a criticarlo, como ocurrió en diciembre pasado en el Senado, cuando el líder de los senadores morenistas, Adán Augusto López, pidió a gritos que el neo morenista Miguel Ángel Yunes llevara afuera del salón de plenos al panista Mario Vázquez, para que le partiera la cara.
La misma cólera que los hace caer en la trampa de la panista Lilly Téllez una y otra y otra vez. Basta que ella les lance un discurso provocador para que ellos caigan de inmediato y la victimicen.
Hace sólo unos días, los morenistas Martha Lucía Micher y Emmanuel Reyes lanzaban en una conferencia de prensa una serie de argumentos en contra de la aplanadora del Congreso estatal de Guanajuato, que nombró un fiscal que no les gustó; criticó que la mayoría oficialista en ese Congreso se negara a escuchar a la oposición.
Se quejaron exactamente de lo mismo que, ellos, como parte del oficialismo, hacen en el Senado: se niegan a escuchar.
Pero no es la única contradicción que puede observarse en el oficialismo legislativo. Llaman a la unidad nacional frente a los ataques de Donald Trump y se indignan, porque hay grupos de ciudadanos que se niegan a un cierre de filas con un gobierno que no consideran empático con las minorías. Sin embargo, al mismo tiempo que llaman mezquinos a quienes no cierran filas con ellos, celebran que a la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña, se le excluya de una ceremonia que fue republicana: el aniversario de la Constitución.
Y es esa misma cólera, la que los domina cuando les dicen a los periodistas que no fueron invitados a sus reuniones con integrantes del gabinete presidencial, por lo que no tienen obligación de ser transparentes, o cuando Adán Augusto López pide a un periodista que investigue, en lugar de hacerle preguntas incómodas.
Es evidente que el triunfo y el poder no les da felicidad.
Que hagan ejercicio, a ver si así se calma su cólera.
