Inseguridad y violencia: el país que heredará el próximo gobierno

Los feminicidios siguen al alza en nuestro país y van de la mano con el incremento de la violencia generalizada.Una semana terrible y un feminicidio más. Este sábado, Alma Lourdes Llamas, de 30 años, perdió la vida a manos de un hombre en Sonora. El asesinato ...

  • Los feminicidios siguen al alza en nuestro país y van de la mano con el incremento de la violencia generalizada.

Una semana terrible y un feminicidio más. Este sábado, Alma Lourdes Llamas, de 30 años, perdió la vida a manos de un hombre en Sonora. El asesinato sucedió unas horas después de que Hilario acudiera a la carnicería donde Alma trabajaba y tuvieran una discusión debido a que éste había estado acosando a una hermana de la víctima. La discusión y agresión por parte de Hilario a Alma quedó grabada y al parecer se dio aviso a la policía. Unas horas después en la misma carnicería donde Alma seguía trabajando, Hilario volvió y le disparó tres veces, provocando su muerte.

Los feminicidios siguen al alza en nuestro país y van de la mano con el incremento de la violencia generalizada, la falta de control de las autoridades sobre los territorios de nuestro país, donde el crimen hace y deshace a su antojo, la corrupción y la impunidad.

Junio pasado cerró como el mes con más registros de feminicidios en lo que iba del año. Sin embargo, sólo el 30% de las muertes violentas de mujeres son consideradas feminicidios, aun y cuando, al día, son asesinadas entre diez y once mujeres, la tasa de impunidad supera el 95% y tan sólo una de cada diez víctimas denuncia a su agresor debido al miedo y a la falta de confianza en las autoridades.

El asesinato de Alma Lourdes, el de las 80 mujeres registradas oficialmente en junio pasado y el de los miles que hemos contado a lo largo de los años en México pudo haberse evitado si los gobiernos, principalmente las policías, fiscalías y jueces se tomaran en serio el problema y tuvieran las herramientas para actuar.

No es que no se sepa qué hacer, es que no se ha querido priorizar el tema y lo poco que se había avanzado, por ejemplo, en presupuesto para refugios para mujeres y para organizaciones de la sociedad civil se ha eliminado, igual que la articulación de las diputadas y senadoras de todos los partidos para impulsar políticas con perspectiva de género en las fiscalías y el Poder Judicial y para llamar a cuentas a gobiernos, empezando por el gobierno federal, que ha ignorado, minimizado y deslegitimado el reclamo de las mujeres de prevención, seguridad y justicia.

Feminicidios, asesinatos, desapariciones, secuestros, captación forzosa o voluntaria de jóvenes por el crimen, trata de personas, cobro de derecho de piso e instituciones incapaces de contener todo esto es el escenario de inseguridad que el próximo gobierno recibirá.

No podemos dejar de recordar la terrible semana pasada cuando cinco jóvenes fueron secuestrados y asesinados en Lagos de Moreno, Jalisco, ni olvidar que ayer mismo se reportaron desaparecidos otros cinco jóvenes de esa misma localidad que esperamos aparezcan con bien.

Al actual gobierno le queda aún poco más de un año, así como dos periodos ordinarios al Congreso de la Unión y sería ingenuo pensar que, a estas alturas, va a haber un cambio en la política de abrazos, no balazos y de concentrar los recursos de seguridad en las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional con los resultados que están a la vista. Sin embargo, debemos seguir señalando la urgente necesidad de un cambio de estrategia que involucre una reforma profunda en todas las instituciones responsables y el destino de recursos suficientes para poner un freno a quienes dañan y matan a diario.

*Politóloga e internacionalista.

Expresidenta de la Cámara de Diputados.

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