Amor contra miedo
Una vida guiada por la curiosidad, en vez de dejarnos paralizar por el miedo. Cuando llega ese día a cada uno le llega en su momento en que estás sentada bajo un árbol en un parque y decides que algo ha cambiado, no sólo que has dado la vuelta a todas las hojas juntas ...
Una vida guiada por la curiosidad, en vez de dejarnos paralizar por el miedo. Cuando llega ese día (a cada uno le llega en su momento) en que estás sentada bajo un árbol en un parque y decides que algo ha cambiado, no sólo que has dado la vuelta a todas las hojas juntas del pasado, sino que lo haces con una especie de reverencia y agradecimiento, es cuando empiezas a sentirte más ligera. Vivir en el hoy es un arte; es ahí donde habita la magia. Le tenemos miedo a tantas cosas: a ser rechazados, a no pertenecer, a que nos abandonen, a que no nos abandonen, a no ser importantes, a ser muy gordos o flacos, a no ser ni suficientemente bellos ni inteligentes, a perder el tiempo, al conflicto, al fracaso, al éxito, al qué dirán, y al que no digan nada; le tenemos miedo a luchar por nuestros sueños, a lo que pasa.
Si se cumplen o no; a la incertidumbre de un futuro que quizá no llegue. Le tenemos miedo a nuestros deseos, a nuestras decisiones, a mostrarnos de verdad, a dejar ir lo que ya no es nuestro, a soltar lo que ya no nos sirve y debe irse. Asociamos la libertad con el peligro, cuando en realidad, al asumirla, podríamos llegar a salvarnos del sinsentido. Ése es mi miedo principal: vivir una existencia delimitada y superficial. Me aterra imaginarme al final de mis días pensando en todo lo que dejé de ver, de oír, de sentir, de saborear, de amar.... Hallé una fórmula funcional: estar aquí y ahora, y seguir esa frase de San Agustín que está tatuada en piedra fuera de la iglesia por la que paso en bicicleta todas las mañanas: “Ama y haz lo que quieras”. De eso se trata, de vivir en el amor, a flor de piel, con el corazón abierto, confiando, sabiendo que la vida es tan vasta que siempre tiene una sorpresa a la vuelta de la esquina. Si queremos pensar que nada tiene sentido, nada lo tendrá, pero si abrimos la mente e imaginamos que somos parte de un todo, nuestra existencia adquiere otro significado. Una regla infalible es: “siempre mejoras si practicas”. Llevo tiempo en este intento de vivir una existencia plena, rica, significativa, y justo hoy comienzo a sentir cómo florecen las semillas que he ido sembrando por mi camino de buscadora. Amor en contra del miedo, en eso se resume la filosofía de vida de una mujer que te escribe desde su corazón. ¿Cuándo puedes empezar a deshacerte del miedo? Cuando lo decidas. Absolutamente todo es una decisión.
