¿Y ahora quién podrá defendernos?

Citando a uno de los genios de la comedia mexicana y recordando esa sensación de alivio que contagiaban desde la pantalla los personajes en el momento en que hacía su mágica aparición el Chapulín Colorado, comienzo a escribir: Inercia, ignorancia, fragmentación ...

Citando a uno de los genios de la comedia mexicana y recordando esa sensación de alivio que contagiaban desde la pantalla los personajes en el momento en que hacía su mágica aparición  el Chapulín Colorado, comienzo a escribir:

Inercia, ignorancia, fragmentación social, desigualdad...podría seguir, miles de palabras que describen el momento histórico de mi país. Estoy cansada ya de todos esos recados que empiezan a invadir las redes sociales. En mi círculo social, todos contra don López Obrador, obvio que de ninguna manera estoy en favor de él, pero creo que mandar miles de recados a todos nuestros contactos lo único que provoca es un desahogo y desgaste de energía. Creemos que con pasar chistes y amenazas estamos contribuyendo a algún tipo de revolución. Lo mismo le pasa al siguiente y al que sigue. Facebook e Instagram están retacados de miedo sobre lo que nos sucederá si el populismo mesiánico llega por fin al poder. Ayer platicaba con mi hijo sobre la muerte de Stephen Hawking, de ahí hablamos de Einstein, Galileo, Newton... mentes brillantes que han cambiado la historia. Eso es lo que necesitamos hoy. Líderes que utilicen su cerebro para dar propuestas que unifiquen, hombres y mujeres héroes que no se envuelvan en ninguna tela de juicio ni en una bandera, sino que propongan ideas y soluciones. Sabemos que los contrincantes, por lo menos los que salen en la foto, tienen capacidades mediocres cerebrales. ¿Dónde está nuestro genio que utilice las redes sociales como una herramienta verdadera? Yo quiero salvar a este país, no sólo por el amor profundo que le tengo, sino porque es el lugar en el que he planeado que mis hijos construyan su futuro. No es fácil ser madre en un tiempo tan confuso, pero no criaré a mis hijos en un lugar sin esperanza. México, si nos necesita, nos necesita a todos unidos en contra del descaro, de la impunidad y de la corrupción. Los millones de niños mexicanos requieren que tomemos cartas en el asunto. A los mexicanos nos urge un Chapulín Colorado que saque el mazo de la organización, que aparezca con la bandera del amor real por esta tierra y que proponga algo trascendente. No está mal reenviar por las redes estos mensajes, pero, por favor, no sientas lo mismo que cuando envías una de esas cadenas de la buena suerte. Si hoy se puede o no hacer algo por este mágico país, se necesita muchísimo más que reenviar mensajes en contra o a favor de alguna propuesta electoral.

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