Momias sin futuro
Desde 2020 se han reportado numerosas fallas en la exhibición y manipulación de los cuerpos áridos.
- Desde 2020 se han reportado numerosas fallas en la exhibición y manipulación de los cuerpos áridos.
El acelerado deterioro de las momias de Guanajuato en los últimos cinco años, a causa del mal manejo que les han dado en el recinto museográfico que las alberga —el cual dirige Ricardo Carlos Rodríguez—, debería ser suficiente argumento para que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) interpusiera un recurso jurídico para arrebatar la tutela de este patrimonio que, sin duda alguna, está en riesgo.
Hasta el momento, el INAH sólo ha manifestado su
preocupación, una y otra vez, pese a las numerosas fallas en la exhibición y manipulación de los vestigios desde 2020, cuando se difundió que dichos cuerpos áridos eran llevados y expuestos, como marionetas, en ferias, foros deportivos, tianguis turísticos y otros eventos comerciales, sin la asesoría del instituto.
Incluso, un año después vendría la pifia del MUMO, la iniciativa de crear el Museo de las Momias, que tendría la apariencia de un mall, con media centena de locales comerciales que servirían para vender souvenirs, y ocho salas que estarían en la planta alta del edificio para exponer las 117 momias (siete de las cuales pertenecerían al siglo XIX), lo cual fue atinadamente calificado por la promotora cultural Paloma Robles como “un burdel
de momias”.
Los descuidos continuaron y, a pesar de que el Instituto y la autoridad local firmaron un convenio de colaboración para estudiar y restaurar los restos, e incluso Diego Prieto, titular del INAH, en una de las pocas ocasiones en que habló sobre el tema afirmó que dichos cuerpos deberían manejarse a partir de un plan científico y académico.
“No estamos de acuerdo en que (las momias) se conviertan en bienes de comercialización, de turistificación y de disneyficación; el cuerpo humano no es broma, es sagrado”, dijo Prieto (Excélsior, 25/04/2023). Además, prometió que el INAH no ceñirá su interés a las momias del siglo XX y manifestó su oposición a que éstas aparecieran desvirtuadas en ferias turísticas y comerciales.
Me parece que, después de tantas llamadas de atención por parte del Instituto, queda claro que la autoridad local no se toma en serio las recomendaciones. Así que ya es momento de que el INAH formalice una denuncia contra quien resulte responsable de los daños en varios cuerpos áridos.
¿Qué sentido tiene el haber firmado un convenio si éste no será respetado? Porque el documento —el cual fue signado por el propio Alejandro Navarro, presidente municipal de Guanajuato, y Antonio Borja, director general de Cultura y Educación— establece que el municipio se compromete a “atender las recomendaciones que los especialistas propongan en materia de conservación, manejo y exhibición de los cuerpos momificados”.
Además, se debe tener claro que, en casos como éste, la responsabilidad no se limita sólo a quien tomó la decisión de mover, dañar y “reparar” con hilos las momias afectadas. También está la parte en que la autoridad federal, es decir el INAH, incumple con su obligación como albacea, garante y responsable de conservar el patrimonio cultural de México. ¿Cuál es el plan?, ¿esperar a que los cuerpos se pudran o se pulvericen?
PARO EN LA ESM
Estudiantes de la Escuela Superior de Música (ESM) del
INBAL, que dirige Lucina Jiménez, anuncian que realizarán un paro escalonado en los siguientes días, luego de que la Subdirección General de Educación e Investigación Artísticas (SGEIA), que dirige Mónica Riquelme, no resolviera la suspensión temporal o definitiva de al menos cinco académicos de su plantilla señalados por acoso, exigida por alumnas y alumnos, quienes sólo han sido cambiados de grupo, colocando a los denunciantes en una posición incómoda al acudir a sus clases. La situación se complica, porque hasta el momento se han formalizado 10 quejas, pero la cifra podría triplicarse en los siguientes días.
