El Macay, en crisis
En la antesala de su 30 aniversario, el INAH busca reducir a tres salas este museo de arte.Las autoridades culturales tendrían que explicar por qué tomaron la decisión de reducir casi eliminar el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán Macay a sólo tres ...
- En la antesala de su 30 aniversario, el INAH busca reducir a tres salas este museo de arte.
Las autoridades culturales tendrían que explicar por qué tomaron la decisión de reducir —casi eliminar— el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay) a sólo tres salas, pese a que el recinto —único en exhibir y revisar de forma permanente el arte contemporáneo en el sur de México— resguarda más de 800 piezas (propias y en comodato) de artistas como Antoni Tàpies, Manuel Felguérez, Ángela Gurría, Fernando García Ponce, Jazzamoart, Jorge Marín y Roger von Gunten, por mencionar a algunos.
Esto, a pesar de que el Macay —que el próximo 26 de abril tendría que celebrar con dignidad su 30 aniversario— cuenta con un convenio de comodato firmado en 1992, con una vigencia de 99 años, en el cual se establece el asentamiento de este foro museográfico en todo el segundo piso del Ateneo Peninsular, inmueble histórico del siglo XVI que se ubica en el centro histórico de Mérida, Yucatán.
Todo empezó a inicios de 2022, cuando el INAH, representado por un conocido funcionario de nombre Luciano Cedillo, informó a Rafael Pérez y Pérez, director del Macay, que el inmueble sería sometido a trabajos de conservación y restauración, con lo cual se recuperaría su planta baja, hasta entonces destinada a comercios —no administrados por el recinto—, para habilitar un nuevo recinto: el Museo de Historia de Yucatán, el cual expondría algunos hallazgos arqueológicos del Tren Maya.
Esta versión sería confirmada por el INAH en un comunicado del 20 de abril de 2022, en el que se lee lo siguiente: “Con una superficie de seis mil 532 metros cuadrados, el edificio recuperará su vocación primigenia como Ateneo Peninsular; es decir, será el espacio cultural más grande del estado de Yucatán, donde habrá múltiples actividades académicas, artísticas y científicas, en el que se contempla fortalecer al Museo de Arte Contemporáneo, y a la creación de nuevos espacios para la investigación, conservación y difusión del patrimonio cultural de la entidad”.
A Pérez y Pérez le pareció buena la iniciativa y, tres meses después, lo charló en corto con Alejandra Frausto, titular de Cultura federal, quien le prometió que los espacios ocupados por el Macay serían respetados y que en la parte de inferior del Ateneo Peninsular se instalaría el otro proyecto. Eso ocurrió en julio de 2022.
- Sin embargo, hace un par de semanas, el representante del INAH le notificó que, en junio próximo, el Macay deberá desalojar las salas permanentes —que exhiben obra de Fernando Castro Pacheco y Gabriel Ramírez—, así como parte de las salas temporales y el Expoforo, donde se exhibe una escultura monumental de Leonardo Nierman y que a menudo funge como foro de usos múltiples, lo cual limitará la operación y la personalidad del recinto.
Además, pone en riesgo la instalación del programa académico Yucunet en el Macay, en el que participarían la Universidad Autónoma de Yucatán, la UNAM y universidades como Santiago de Compostela y Porto.
Todo este desastre ha sido provocado por el propio INAH y la Secretaría de Cultura federal, ante la falta de transparencia del proyecto que debería justificar la creación del Museo de Historia de Yucatán. Así que, en este punto, Frausto —quien ocupará el alfil de la veda electoral— debería responder las siguientes preguntas:
¿Por qué aún no se detalla el plan museográfico del inacabado Museo de Historia de Yucatán?, ¿es legal omitir el convenio de comodato vigente?, ¿quién sugirió reducir el Macay a tres salas para “fortalecer” su vocación?, ¿se pretende asfixiar a este proyecto cultural por no formar parte de sus intereses?, ¿era imprescindible invadir un museo para crear otro? y ¿qué nombramiento tiene Luciano Cedillo, quien fuera titular del INAH entre 2005 y 2006?, entre otros cuestionamientos.
¿Cómo reaccionará a todo esto el Macay en los próximos días?
