Migración

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informa que, de cada 30 personas, una es migrante.

La migración de las personas es la consecuencia de buscar mejores posibilidades de su seguridad y desarrollo económico, esto es, nadie abandona su lugar de origen por gusto, sino más bien como una necesidad de mejorar las condiciones de pobreza e inseguridad que viven millones de familias en el mundo.

Actualmente, la globalización de la economía, de las comunicaciones y del transporte ha impulsado el aumento de los flujos migratorios con el deseo de lograr mejores condiciones de vida.

Ciertamente, a lo largo de la historia se han registrado movimientos migratorios importantes por la necesidad de huir de las persecuciones políticas o escapar de conflictos ocasionados por el terrorismo, violaciones a los derechos humanos o simplemente por los efectos devastadores de los siniestros naturales ocasionados por el cambio climático (sismos, inundaciones, sequías, etcétera).

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informa que, de cada 30 personas, una es migrante y la define como “cualquier persona que se desplaza o se ha desplazado, a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia” y donde se deben considerar cuatro elementos: su situación jurídica, el carácter voluntario o involuntario del desplazamiento, las causas del desplazamiento y la duración de la estancia.

La migración se debe dar con una movilidad ordenada, segura, regular y responsable de las personas para evitar que sean víctimas de las bandas del crimen organizado; la trata de personas, la esclavitud laboral y la explotación de niños son delitos frecuentes que los delincuentes realizan aprovechando sus precarias condiciones económicas, sociales y culturales.

En nuestro país, la Secretaría de Gobernación ha registrado la incursión a territorio nacional, de 117,052 migrantes de enero a julio pasado, incrementándose un 181.9% en el 2021, pues en 2020 se registraron 41,512 incursiones al país en el mismo lapso.

Es América Central la que expulsa más gente con 106,253 eventos; los migrantes llegaron de Honduras 56,156; Guatemala, 35,849 y, El Salvador, 9,454. Sin embargo, esta cifra disminuyó un 7.4 por ciento al compararse con los de 2019 que reportó 126,423 eventos, cuando no había pandemia de covid-19.

El tema es crucial para toda esta gente que desea más y mejores posibilidades de vida. Sin embargo, son víctimas de las redes delincuenciales que les quitan el poco dinero que llevan. Es común observar cómo las redes de tráfico de migrantes latinoamericanos afectan las estructuras de seguridad en las zonas fronterizas de todo el continente.

La falta de información de migración legal y la ausencia de una regulación de parte de Estados Unidos. El lacerante crecimiento de la pobreza (221 millones de pobres informa la Cepal), la ausencia de políticas y programas laborales en sus lugares de origen, sin estímulo alguno para mejorar su futuro, es como toman la decisión de lanzarse a la ruta de los peligros que implica la travesía de lograr el sueño americano.

Por ello, las organizaciones de abogados realizaremos un foro, intitulado La migración y las redes delincuenciales en el auditorio Ius Semper Loquitur de la Facultad de Derecho de la UNAM, gracias a la anfitrionía de su director, el doctor Raúl Contreras Bustamante, donde participarán el doctor José Elías Romero Apis, el maestro Onésimo Piña Ortiz, el maestro José Antonio Olguín Alvarado, el doctor Rafael Martínez Treviño, el licenciado Alberto Woolrich Ortiz, el doctor Alfonso Muñoz de Cote Otero y el licenciado Cándido Parra Castro.

De esta manera, la Facultad de Derecho de la UNAM reitera su indeclinable servicio a la nación y su compromiso con el conocimiento; especialmente con el análisis serio y responsable de los asuntos más importantes de la agenda nacional.

¿O no, estimado lector?

Temas: