Alterno
El 21 de octubre del 2015 hice una entrevista en la mañana en relación a mi libro One Hit Wonder. El periodista me puso una grabación que había hecho en su iPhone de algo que yo había dicho muchos, muchos años atrás, casi 25. Me dio los audífonos y pude escuchar mi ...
El 21 de octubre del 2015 hice una entrevista en la mañana en relación a mi libro One Hit Wonder. El periodista me puso una grabación que había hecho en su iPhone de algo que yo había dicho muchos, muchos años atrás, casi 25. Me dio los audífonos y pude escuchar mi voz, muy joven. Decía algo como esto: “no me considero un músico, sino un comunicador, y si bien en este momento mi vehículo es la música, en el futuro usaré la literatura.”
La grabación era un extracto de lo que en esa época se llamaba un EPK (Electronic Press Kit), el cual era revolucionario en su momento. Lo normal era que le dieran a los periodistas un fólder con fotos y hojas escritas en donde aparecía todo lo que necesitaban saber sobre la banda o artista en promoción. El EPK era un VHS, un objeto inmenso para nuestros parámetros actuales, que circulaba por las televisoras, radios y periódicos a donde, de todos modos, teníamos que ir “en vivo” a hacer entrevistas.
¿Logré predecir mi futuro? Ya sé, apenas tengo un libro de cuentos y ya me creo todo un escritor. Déjenme disfrutarlo un rato, no sean como esos miles de usuarios de internet que sienten un placer morboso descalificándo todo. Escuché la predicción de mi vida en la misma fecha que mucha gente estaba jugando ese mismo juego con la película Volver al futuro II. Quién iba a imaginar que un filme de ciencia ficción, o más bien “comedia de aventuras” (¿existe ese género?), se convirtiera en un espejo en donde podemos reflejarnos y ver qué hemos logrado y qué no.
Pero la parte que más me gusta del planteamiento de estas películas de Robert Zemeckis no son las predicciones, sino el cuestionamiento de la “realidad alterna”. ¿Pudo ser el presente de una manera distinta?, ¿qué fue lo que hizo que cambiara?, ¿estamos en la realidad buena o la mala?, ¿existe un mundo paralelo en donde estoy haciendo algo completamente distinto pero igual?
Uno de mis autores favoritos de ciencia ficción es Philip K. Dick, quien siempre jugó a eso en sus historias: sus personajes viven una situación que, posiblemente, no es la “realidad”. En La penúltima verdad, la humanidad vive bajo tierra porque se supone que hay una guerra en la superficie, lo cual no es cierto. En El ojo en el cielo los protagonistas van percibiendo cambios en su entorno, una realidad distinta cada vez; lo que sucede es que “entran” en la mente de las personas que están en un reactor nuclear que está sufriendo un accidente.
Su novela mas famosa es El hombre en el castillo: la Segunda Guerra Mundial la ganaron los países del Eje (Alemania, Japón, Italia), quienes se reparten Estados Unidos. Esto es sólo el escenario de la historia, en donde suceden varias líneas argumentales con distintos personajes. Lo que los une es que la mayoría de ellos ha leído una novela que se llama La langosta se ha posado, escrita por Hawthorne Abendsen, en donde se cuenta que fue Estados Unidos quien ganó la Segunda Guerra Mundial.
Philip K. Dick hizo esta novela preguntándole al I Ching qué escribir a continuación. Lo que nos hace pensar que el I Ching, el oráculo chino, sabe más que nosotros: quizá estamos viviendo en un mundo alterno que no es el verdadero.
¿Será México menos violento en aquella realidad alterna? ¿Será Peña Nieto un buen presidente allá? Quizás Café Tacvba es un grupo mundialmente famoso que puso de moda el español en todo el orbe? Seguramente ya me gané el Herralde, el Alfaguara, el Pulitzer e incluso el Hugo porque empecé a escribir antes, y ya tengo varios libros publicados. Pero, ¿y si resulta que está peor que aquí? No hay forma de averiguarlo, al menos yo no la tengo. Así que trataré de hacer lo mejor posible con la realidad que me tocó vivir. Te invito a hacer lo mismo.
