Celos

En el libro que ganó el Premio Alfaguara de este año, Contigo en la distancia, de Carla Guelfenbein, hay un poeta, Horacio Infante, que durante varias páginas muere de celos por lo que, se imagina, estará haciendo Vera Sigall, el personaje central en el cual gira la ...

En el libro que ganó el Premio Alfaguara de este año, Contigo en la distancia, de Carla Guelfenbein, hay un poeta, Horacio Infante, que durante varias páginas muere de celos por lo que, se imagina, estará haciendo Vera Sigall, el personaje central en el cual gira la historia de esta novela premiada.

Horacio camina por su habitación como animal enjaulado inventando que allá, lejos, el objeto de su amor está con otro, haciendo las cosas que él quisiera hacer. También imagina los amores que Vera Sigall tuvo antes, más completos, más satisfactorios que el que él le ofrece; se carcome recreando el pasado de Vera, sin saber nada de él en realidad.

Hace tiempo que a mí no me pasa, tener celos, pero al leerlo pude identificarme con el personaje en cuestión: tuve relaciones sentimentales que estaban basadas enteramente en este sentimiento. Aunque lo que dije no es del todo cierto: me dan celos de vez en cuando, pero ni siquiera son dignos de mención a mi pareja, y mucho menos de reclamo. Sólo apunto en mi mente que los he sentido y paso a otra cosa.

Supongo que los celos en una relación son, hasta cierto punto, saludables. Tener celos es sentir interés por el otro. Aunque la línea es muy delgada y se puede rebasar con facilidad, convirtiéndose en el sentimiento más difícil de sobrellevar.

Tengo un amigo que dice que jamás ha sentido celos en su vida. Cuando me lo contó yo no podía creerlo. Anduvo con una de las mujeres más atractivas que conozco, por lo cual pensaba que caía en ese sentimiento constantemente. Pero no, dice que jamás los tuvo, que no sabe cómo se sienten. Dichoso él.

Yo, como les digo, estuve en relaciones basadas en eso, incluso llegué a pensar que sentir celos era sentir amor. Si no había celos, no existía nada. Medir el amor de esa forma puede ser adictivo. Porque estás buscando cualquier pretexto para sentirlos y desvelarte noches enteras haciéndote historias que no han pasado ni pasarán.

Escribí Cuéntame como un ejercicio de composición: hacer una canción como si yo fuera mujer. La letra que me salió fue esa. Yo, como mujer (Josela), le pedía a mi pareja que me contara los amores que había tenido: Cuéntame, cuéntame todo. Yo, como hombre (Joselo), no es algo que pida. Prefiero que no me cuenten nada, porque me sé celoso. Incluso mi apodo queda perfecto: Cel-Oso. Eso significa que si hubiese nacido mujer disfrutaría los celos. Como hombre, los sufro. Cuéntame que has besado a otras antes que a mí, sigue la letra. Prefiero morir, antes que saber por otros de ti, así es que cuéntame... Si fuera como mi amigo no habría el más mínimo problema, estaría muy quitado de la pena escuchando la historia de esa persona que amo. Pero no, qué le vamos a hacer.

Dicen que ser celoso es una falta de seguridad. Te sientes inseguro de quien eres, de tu valor como persona. Que alguien pueda elegir a otro en vez de a ti; que la persona que uno ama, fácilmente se puede ir con el primero que pase.

Es extraño desde fuera saber que una figura famosa, que no le falta nada, es celoso.

Por ejemplo, John Lennon, que escribió esa gran canción, Jealous Guy. Uno podría pensar que el exbeatle tenía todo: fama, dinero, talento. Podía estar con cualquier mujer que eligiera. Pero Yoko Ono le generaba unos celos terribles, ¿neta? Caras vemos, corazones no sabemos. Eso significa que Lennon era un ser humano, de carne y hueso como todos nosotros, ¿alguien lo dudaba?

Tener celos es uno de los grandes temas para hacer canciones, ya ven esa de Daniela Romo que mis hermanas no paraban de escuchar y cantar.

Después de haber sentido celos en el pasado no quiero volver a vivirlos nunca más. Y si me pasa, que sea a través de la literatura, y por qué no, de las canciones pop: celos de tus ojos cuando miras a otra chica tengo celos, celos.

Sólo así, y nada más así, los celos son divertidos.

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