La importancia de las instituciones...
A principios del siglo XX, Australia y Argentina parecían más o menos parejos. Para finales del siglo, Australia era el segundo país del mundo en calidad de vida, Argentina estaba en el sitio 45.
MELBOURNE, Australia.– En buena medida, el éxito de un país se debe a la calidad de sus instituciones, dice Nicholas Reece, director de Estrategia, Política y Proyectos de la Universidad de Melbourne.
Reece usó a Argentina como ejemplo, en una de las comparaciones más conocidas de la historia moderna.
A principios del siglo XX, Australia y Argentina parecían más o menos parejos. Ambos con escasa población, grandes territorios y una economía basada en la exportación de materias primas.
Los dos países iban más o menos emparejados. Para finales del siglo XX, Australia era el segundo país del mundo en calidad de vida, Argentina estaba en el sitio 45.
México, es nuevo socio de Australia, Corea del Sur, Indonesia y Turquía en el informal grupo MIKTA, tampoco soportaría bien a bien una comparación. Después de todo, las instituciones australianas son sólidas y los índices de respeto a la ley y educación son considerables.
Pero para efectos actuales, vale la pena subrayar la situación de Australia y Argentina, sobre todo para poner acento en la de México.
En un momento dado ambos países estaban literalmente iguales. De hecho, Australia estaba más lejos de Gran Bretaña y Europa que Argentina, y bastante más cerca de la zona de conflictos que precedieron a la Segunda Guerra Mundial.
Pero la diferencia estuvo en términos de políticas y su ejecución. Argentina sucumbió al encanto populista, que no es malo per se, pero que en el caso argentino —y parece típicamente latinoamericano— se preocupó más por repartir riqueza que por generarla.
Los dos países son potencias agrícolas y con industrias extractivas importantes, aunque mayor en el caso australiano que el argentino. También, acepta Reece, Australia dio un enorme salto hacia las industrias de servicios.
En términos prácticos, los servicios de educación —sea de estudiantes extranjeros aquí o la venta de materiales, equipo y conocimiento— representan la tercera exportación australiana —o sea unos 15 mil millones de dólares—.
De acuerdo con cifras oficiosas, los servicios representan tanto como 70 por ciento de la economía australiana. Las industrias manufactureras son cada vez menores y de hecho se espera que en los próximos tres o cuatro años se dará el cierre de plantas automotrices de General Motors y Hyundai, entre otras, con el resultante impacto directo o indirecto sobre 200 mil empleos.
Si el dictum es correcto, las instituciones tendrán mucho que decir y ver. Argentina en ese sentido perdió la carrera, aunque los argentinos creen que tienen serias posibilidades de recuperación futura.
