¿Cuál es el mensaje de los candidatos a las víctimas?
El asesinato de los tres estudiantes desaparecidos en Jalisco, y sus cuerpos presuntamente disueltos en ácido, es sencillamente atroz. Fiero, cruel, inhumano. Pero cuando las condenas se diluyen en la cotidianidad de las campañas o en la coyuntura política, la violencia ...
El asesinato de los tres estudiantes desaparecidos en Jalisco, y sus cuerpos presuntamente disueltos en ácido, es sencillamente atroz. Fiero, cruel, inhumano. Pero cuando las condenas se diluyen en la cotidianidad de las campañas o en la coyuntura política, la violencia se normaliza. Los candidatos, salvo uno, reprobaron el horror, pero nadie paró actividades ni un día como señal de duelo para dimensionar la gravedad de la tragedia. Lo peor que puede pasar es aprender a vivir con ella, mientras autoridad alguna es capaz de evitarla y castigarla.
La barbarie mereció apenas unos cuantos mensajes en redes sociales de Twitter de los candidatos, mientras en la campaña se escuchan otras atrocidades, como cortar la mano a los corruptos y se promete devolver la seguridad sin ningún plan claro. La insensibilidad hacia las víctimas sería diferente si hubiera costos electorales, lo que revela también la falta de dientes de la sociedad para reclamar, y por su parte, hacerse cargo de la violencia. ¡Nada horroriza ni a candidatos ni a sociedad ¡
Así puede comprenderse por qué el discurso político no atina a dimensionar un problema como la pacificación, del que sencillamente, depende el futuro del país. Electoralmente se denuncia el fracaso de la estrategia de seguridad o proponen amnistías imprecisas a criminales para detener la violencia, que empeora junto con la anemia de respuestas de los candidatos. Pero el mensaje está lejos de establecer la paz como objetivo central, como si ya descontáramos vivir sin ella; o peor aún, por la negación de aceptar que el asesinato de más de 220,000 personas en una década corresponde a un rompimiento social mayor que atribuirlo sólo a la “guerra contra el narco”. Hay razón para criticar a Calderón y a EPN por convertir al país en un cementerio, pero los políticos se desentienden del problema mayúsculo de reconciliar víctimas y opuestos que actúan de forma insufrible, como el rapero ligado al crimen de Jalisco.
En efecto, confiar el combate sólo a la fuerza policiaca y militar, como pretenden repetir algunos candidatos el próximo sexenio, no ha hecho más que empeorar la violencia. Por eso, ¿cuál es el mensaje de los candidatos para las víctimas? ¿Cómo explican que en la última década 1 de cada 3 de las 34,268 personas desparecidas en el país sea un joven de entre 15 y 24 años, mismo rango de edad de los estudiantes asesinados en Tonalá? ¿Cuáles son sus propuestas concretas para pacificar al país?
Esas serán algunas de las cuestiones que tendrán que enfrentar cuando el próximo 8 de mayo se reúnan con las víctimas. Uno de los mayores obstáculos para la pacificación es la partidización de la violencia y concebirla como un problema de política de seguridad pública cuando su dimensión amenaza al Estado. Quien gane o pierda tendría que sumarse a un plan de Estado a favor de la paz.
En la falta de paz no hay lugar a discrepancias cuando las cifras indican que cada día son asesinadas en el país 85 personas, cantidad mayor que se registra en conflictos bélicos. En efecto, la guerra contra el narco, que en general los candidatos coinciden en proseguir, deja saldos más sangrientos cada sexenio. En el primer trimestre de 2018, el homicidio doloso estableció nuevo récord con un incremento de 15% respecto al mismo periodo de 2017, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. El número de personas asesinadas pasó de 3,654, en uno de los años más bajos del gobierno de Calderón en 2015, a 6,553 en este último año de Peña Nieto.
Y mientras la violencia avanza, los candidatos prefieren repartir culpas a los gobiernos de la “guerra” de Calderón y EPN, sin reparar en las víctimas que tendrían que estar en el punto de partida de toda propuesta contra la violencia.
Twitter: @jbuendiah
