No culpen a la Corte Suprema
La Corte deberá resolver si los legisladores de Morena y sus aliados violaronlos procedimientos internos al legislarfuera de todo principio democráticoy defraudaron la Constitución.
Que nadie lo engañe. En las dos últimas constituciones nacionales los mexicanos le hemos exigido a la Suprema Corte ser quien garantice que nadie viole los derechos que hemos conquistado. Ello la ha sometido, históricamente, a presiones graves para que no cumpla con su misión.
Los políticos que integran los poderes Legislativo —senadores y diputados— y Ejecutivo —presidente de la República “democrática”— a veces quieren defraudarla, es decir, engañarla con leyes que contradicen la Constitución o presionar a sus integrantes de manera violenta, pedir a los adictos a su partido asediarlos y hasta agredirlos verbalmente.
En el pasado han querido desaparecerla y hasta crear una dictadura. Por fortuna, los mexicanos han resistido por la ley y hasta con la desobediencia civil para impedirlo. Ésa es la historia.
La Corte Suprema la integran personas juzgadoras. Unas han iniciado sus carreras desde el puesto más bajo en su escalafón, pasando por secretarios, jueces y magistrados, sometiéndose a vidas de exigencia profesional, probidad y hasta sacrificando a su familia y su propia vida. Ésos son los de carrera.
Y hay otros que son externos, que no tienen carrera dentro del Poder Judicial federal, pero que, por sus méritos profesionales, son propuestos en ternas, al igual que los internos, por el propio Presidente —previa consulta con el Poder Judicial—, al Senado para que los designe.
Por qué relato este procedimiento así, para presentarle el siguiente ejemplo. Supongamos que a usted lo eligen, de entre la asamblea de la escuela, miembro de un consejo de padres que va a velar por la integridad de las infancias.
Pero el director de la escuela quiere usar el presupuesto en construir unas jardineras y cerrar el servicio médico, que afecta la formación de éstas. Usted vota en contra. Y, en respuesta, él inicia una campaña por toda la colonia acusándolo de corrupto, de pertenecer a una mafia. Y manda a personas a que lo asedien.
Eso es lo que pasa con las y los ministros de la Corte. Hacen su trabajo, igual que usted, y los linchan públicamente. Eso no es de demócratas.
La Corte deberá resolver si los legisladores de Morena y sus aliados violaron los procedimientos internos al legislar fuera de todo principio democrático y defraudaron la Constitución.
En la revisión de los llamados vicios del procedimiento legislativo, la Corte verificará, no sólo las condiciones de formación de una mayoría legislativa, sino también si se respetaron los requisitos de deliberación.
Dichas reglas, con valor constitucional, protegen los derechos de participación de las minorías, porque la adopción de decisiones por mayoría, regla básica para resolver las diferencias de opinión, es una condición necesaria de la democracia, pero no suficiente.
De esta manera, la Corte ha llegado a la conclusión de que el organismo legislativo, antes de ser un órgano decisorio, es un órgano deliberante, abierto a la expresión de mayorías y minorías, lo que habría sido violentado por la mayoría parlamentaria.
* Cambiando de tema, mucho se habla del nearshoring como palanca de desarrollo en diversas ramas; la inmobiliaria, por ejemplo, que registra mayor demanda de espacios inmobiliarios, especialmente de naves industriales pertenecientes a empresas de Estados Unidos, Canadá, Asia o Europa.
A finales de 2022, esta demanda aumentó 50% —un total de un millón quinientos mil metros cuadrados—, siendo uno de los pilares más competitivos para la economía de México.
Es una gran oportunidad para muchas firmas, como la mexicana Thor Urbana, que expande su portafolio en la región del Bajío, con más de 2 millones de pies cuadrados de área rentable orientados a los sectores manufacturero y logístico.
Opciones de crecimiento en México existen y ellas deben derramarse en beneficio de los mexicanos.
