SE REVELA TRANSA DE LITTMAN
La periodista Adriana Malvido ha dado a conocer que, en 1993, el notario Armando Gálvez Pérez dio fe de que Natasha Gelman nombraba “albacea de su acervo de arte mexicano” a Robert L. Littman. En 1998, cuatro meses después de fallecida la señora, el mismo notario modificó el testamento para que Littman apareciera ya no sólo como albacea, sino como “legítimo propietario” de la Colección Gelman, según la escritura 62,738 firmada ese día. De esa manera, el notario hizo posible que la venta del conjunto de obras artísticas a Marcelo Zambrano Alanís tuviera apariencia legal, pese a que se trataba de un fraude por cientos de millones de dólares, pues la colección, de acuerdo con la voluntad establecida en el testamento original por doña Natasha, pasaba a ser propiedad de México, con la condición de que no fuera a un museo público. Por todo esto, resulta escandaloso que las autoridades hayan convalidado el despojo a la nación, pues de acuerdo con Claudia Curiel, secretaria de Cultura, la colección “sigue en manos de coleccionistas mexicanos” (La Jornada, 31/III/25), que es precisamente lo inaceptable, pues se trata de bienes nacionales. Este Viernes Santo, conmovidos quizá por la solemnidad del día, Santander informó que en 2028 devolverá a México la colección.
UN NOTARIO POCO CONFIABLE
Armando Gálvez Pérez-Argudín era desde 1987 el titular de la Notaría 103 del Distrito Federal y en más de un caso estuvo envuelto en la polémica y en investigaciones por fraude. Se recuerda que en 2009 la Consejería Jurídica del DF “inició trámites administrativos” por retrasar hasta ocho meses una escrituración, pese a cobrar por adelantado. En otro momento dio por bueno el permiso para una construcción irregular en La Magdalena Contreras que acabó siendo clausurada. Convalidó una subasta de Casa Morton en la que se rematarían cinco cuadros de Diego Rivera, que se especuló podrían ser robados o fraudulentos. Por supuesto, estaba en la mira por avalar a Robert Littman como propietario de la Colección Gelman y fue incluido en la averiguación previa, según demanda del también abogado Francisco Fuentes Olvera, hijo del secuestrador de Nellie Campobello, quien exigía los derechos sobre el acervo porque éste se los compró en 20 mil dólares (la colección vale de 300 a 400 millones de dólares) a Mario Sebastián Krawak, hermano de Natasha Gelman. Fuentes León acabó en la cárcel y Gálvez Pérez-Argudín fue asesinado.
MURIÓ SALVADOR CASTAÑEDA
Autor de libros indispensables para entender el surgimiento de las guerrillas en los años setenta, Salvador Castañeda (1946-2026) fue estudiante de la Universidad Patricio Lumumba de Moscú, fundador de MAR (Movimiento de Acción Revolucionaria), entrenado en Corea del Norte y, a su regreso, aprehendido, torturado y encarcelado en Lecumberri durante varios años, que aprovechó para escribir parte de su obra, que incluye ¿Por qué no dijiste todo? (Premio de Novela Grijalbo, 1980). Su obra incluye libros como Los diques del tiempo. Diario desde la cárcel (1991), La patria celestial (1992) y, entre otros títulos, La negación del número. La guerrilla en México 1965-1996.
A LA PRIMA SE LE… ESTIMA
El más reciente de los diez doctorados honoris causa que ha entregado el Politécnico en el último decenio ha sido para Manuela Obrador Narváez, casualmente prima de AMLO, “por su trayectoria y aportes al desarrollo social”, aunque tales méritos no se dieron a conocer a la prensa. Pero si hemos de confiar en la veracidad con que se manejan en una institución educativa tan importante, la señora debe tener una amplia e insoslayable bibliografía, aportes de primer orden al conocimiento y otros méritos indiscutibles, ¿o no? De este modo, la familia real no sólo acumula riquezas y costosas obras de arte, sino también distinciones académicas.
