Consuelo Sáizar, con Xóchitl
El lunes 4 de diciembre, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, ratificó a Rosa Beltrán como coordinadora de Difusión Cultural de esa casa de estudios. La ratificación llegó una vez concluida la FIL de Guadalajara.
Consuelo Sáizar, con Xóchitl
Mientras que Claudia Sheinbaum eligió a una cómica como su coordinadora de Cultura, Xóchitl Gálvez optó por alguien con experiencia en la política y, ella sí, conocedora del medio intelectual, pues se trata de una editora con larga trayectoria, quien fue directora del Fondo de Cultura Económica y presidenta del Conaculta. Además, Sáizar es una mujer con pulido instinto político y sobrada energía para manejarse en ese mundillo donde no escasean los egos crecidos. En su favor, opera la decepción que existe con la 4T en el medio intelectual, pues se han reducido los presupuestos del ramo en detrimento de quienes se dedican a las actividades artísticas y a la promoción de la cultura.
Rosa Beltrán fue ratificada
El lunes 4 de diciembre, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, ratificó a Rosa Beltrán como coordinadora de Difusión Cultural de esa casa de estudios. La ratificación llegó una vez concluida la FIL de Guadalajara, donde estuvo muy activa, pues presentó su obra más reciente, Radicales libres, participó en la presentación de tres libros de otros tantos autores (en una de las presentaciones acompañó al rector Lomelí), recibió el homenaje del Congreso Internacional de Literatura Mexicana de UC-México, celebrado en el marco de la FIL, y aprovechó la importante tribuna que ofrece la feria para presentar el programa de Difusión Cultural de la UNAM.
Wolffer, un clavo ardiendo
Por supuesto, hay problemas en la Coordinación de Difusión Cultural. Uno de ellos se localiza en la Dirección General de Música, donde su titular, José Wolffer, es responsable de una notoria irritación entre los integrantes de la Orquesta Filarmónica de la UNAM, pues no es un músico, lo que de entrada constituye una notoria deficiencia, la que se expresa en una programación de escaso atractivo, para la que selecciona partituras irrelevantes en cada tema, no suele mostrar aprecio por las composiciones mexicanas ni convoca a la Comisión Artística, que tiene capacidad y autoridad para auxiliarlo. Ese desprecio por el reconocido talento de los atrilistas y su director ha ocasionado una severa disminución del público asistente, que en mejores tiempos solía llenar la Sala Nezahualcóyotl. Para colmo, cuando están por comenzar las vacaciones de fin de año, Wolffer acaba de entregar el programa para la próxima temporada, que se inicia el 20 de enero, lo que es una reprobable muestra de improvisación. Esperemos que Rosa Beltrán le dé las gracias para empezar el 2024 con mejores augurios.
Miserias del teatro Blanquito
Por recomendación de muy arriba o quizá porque pagó alquiler, se presentó en Bellas Artes Mon Laferte, figura de la farándula a quien la Wikipedia describe como cultivadora de géneros como la balada, el pop, el heavy metal, el bolero, el vals, la cumbia, el reggae o el ska, entre otros. Como es obvio, se trata de una artista que deja chiquitos a Beethoven, Bach, María Callas y Pavarotti. Eso explica la tacañería de “nuestras" autoridades culturales hacia lo que hasta antes del presente sexenio se consideraba manifestaciones de alta cultura, como la musica sinfónica o la ópera. ¿Qué sigue? ¿Traer a Peso Pluma y un coro de narcotraficantes? Fue profético el gran Sergio Magaña cuando llamó “Teatro Blanquito" al gran palacio de mármol.
Breviario…
Juan José Doñán presentará pasado mañana, en el Museo Regional de Guadalajara, el libro Murales y muralistas tapatíos. Lo acompañarán María Fernanda Matos, Ernesto Lumbreras y Gutierre Aceves, con Arabella González como moderadora. @@@ El comunicólogo Fernando Mejía Barquera falleció en la Ciudad de México, donde nació en 1955. Deja libros como La industria de la radio y la televisión y la política del Estado mexicano 1920- 1960 (1989), Radio y Televisión en México: Ocho décadas (1999) y Cambio de frecuencia (2005).
