Maikel García desató una pelea campal en la liga de beisbol venezolana luego de aventar el bat en dirección al dugout de los Cardenales de Lara. El entonces jugador de los Tiburones de La Guaira había conectado un cuadrangular para poner adelante a su equipo en la final de 2024 y, mientras realizaba el recorrido por las bases, fue expulsado por los ampayers. Apenas al llegar a home, las bancas se vaciaron y el diamante se transformó en un ring.
García fue firmado por los Reales en 2016. El venezolano, quien tenía 16 años y sólo pesaba 58 kilos, apenas recibió un bono de 30 mil dólares. Maikel García fue recomendado por su tío Alcides Escobar, un expelotero admirado en Kansas City. El tercera base también es primo del estrella de los Bravos, Ronald Acuña Jr. Todos miembros de una familia beisbolera originaria de La Sabana.
Maikel García tenía siete años el día que su mamá lo vio por primera vez en un juego de beisbol. La fecha quedaría marcada en la vida del pequeño, pero no por el apoyo en las tribunas, sino por la tragedia que envolvió su hogar.
Aquel día, su padre murió baleado. Fue él quien lo inspiró para jugar beisbol. Si bien estaba consciente de que su padre andaba en malos pasos, creció con esa dolorosa ausencia.
Maikel García batalló en sus inicios en las sucursales de los Reales, hosco en el trato, también era displicente para correr las bases.
Las puertas se cerraban, pero Maikel García recapacitó y mostró un cambio en los diamantes. Aprendió inglés y comenzó su ascenso.
Ya en Grandes Ligas fue arropado por el también venezolano Salvador Pérez, uno de los jugadores más queridos en la organización. Como tercera base acaparó elogios, incluso de un histórico en esa posición como lo es George Brett.
El exligamayorista Ozzie Guillén comentó que García es uno de los beisbolistas más inteligentes que ha conocido. Maikel García logró en 2025 su primer Guante de Oro, también se estrenó en un Juego de Estrellas y logró marcas personales en jonrones y producidas. En diciembre, los Reales le dieron una extensión de contrato de más de 50 millones de dólares por cinco años.
García, a quien en Venezuela se le conoce como El Barrendero, por la facilidad para limpiar las bases con sus batazos, fue llamado para el Clásico Mundial, a pesar de algunas críticas. El tercera base pegó un cuadrangular clave ante Japón y en la final frente a Estados Unidos empujó una carrera, de las siete que sumó en el torneo. Su guante y el potente brazo, así como la velocidad en los senderos y el liderato en hits completaron una actuación de ensueño. Maikel García fue nombrado Jugador Más Valioso. El venezolano encontró en el beisbol un camino diferente al de su padre, a quien no deja de recordar en cada juego.
