Una traición del corazón… y otra del cuadrilátero

Dicen que en la vida hay dos cosas que uno no debe apresurar: el amor y los boletos para una buena función de box. Lo primero lo aprendió a la mala mi queridísimo amigo y comediante Javier Carranza, mejor conocido como El Costeño, y lo segundo… bueno, lo segundo lo ...

Dicen que en la vida hay dos cosas que uno no debe apresurar: el amor y los boletos para una buena función de box. Lo primero lo aprendió a la mala mi queridísimo amigo y comediante Javier Carranza, mejor conocido como El Costeño, y lo segundo… bueno, lo segundo lo sabremos este próximo 19 de agosto, cuando se arme la guerra de los golpes y los egos en la función de boxeo más esperada del verano.

Pero empecemos con lo que nos rompe el alma, porque en El minuto que cambió mi destino, programa que tengo el privilegio de conducir, El Costeño se abrió como nunca. Y lo que dijo dejó al foro helado: una mujer lo robó, lo defraudó y le rompió el corazón, todo en nombre del amor... o mejor dicho, de su ambición. “Me iba a casar con ella”, nos confesó con los ojos cristalinos y el alma hecha pedazos. “Le di confianza, amor, hasta cuentas bancarias, y cuando menos lo esperé, ya no estaba... ni ella ni el dinero”.

Historias como ésta no sólo duelen, sino que nos recuerdan que incluso aquellos que hacen reír, también lloran. Y, a veces, lloran más fuerte.

Pero no todo en la vida es drama sentimental. Afortunadamente, el ring nos ofrece una válvula de escape y ahí es donde entra Gala Montes, la peleadora que será la estelar en una noche que promete golpes, sudor y controversia.

Aunque el cartel incluye al mismísimo Escorpión Dorado, que promete sacar la lengua más que los puños, y a Mario Bautista, que más que boxeador parece influencer perdido en un gimnasio… lo cierto es que los reflectores están puestos en Gala Montes, que viene por todo y no se anda con juegos.

Los promotores están apostando fuerte, pero hay quienes dentro del medio cuestionan si darle la pelea estelar por encima de otros nombres más consolidados es justo o puro capricho mediático. Y ojo, que ya hay voces que quieren su cabeza.

Así como El Costeño confió y terminó traicionado, algunos pugilistas sienten que en esta función también les jugaron chueco.

¿Qué tienen en común el amor y el boxeo? En ambos, si bajas la guardia, te noquean.

Los espero esta noche, a las 8 p.m. en Imagen Televisión en mi programa El minuto que cambió mi destino sin censura, con Javier Carranza El Costeño.

Nos vemos la próxima semana aquí en Excélsior y recuerden: en esta vida se puede perder el dinero, el amor… pero nunca el instinto para ver quién es real y quién sólo quiere salir en la foto.

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