El Norteño desnuda su dolor en El minuto y Belinda conquista el Mentiverso

Queridos lectores, esta noche a las ocho en punto por Imagen Televisión, tengo el privilegio de presentarles una de esas entrevistas que nos recuerdan por qué vale la pena hacer periodismo de espectáculos: Edson Zúñiga, El Norteño, se sienta frente a mí en El minuto ...

Queridos lectores, esta noche a las ocho en punto por Imagen Televisión, tengo el privilegio de presentarles una de esas entrevistas que nos recuerdan por qué vale la pena hacer periodismo de espectáculos: Edson Zúñiga, El Norteño, se sienta frente a mí en El minuto que cambió mi destino sin censura. Muchos lo identifican como el hombre que ha dedicado su vida entera a sacarnos carcajadas, a arrancarnos un suspiro en medio del caos diario. Pero detrás de la comedia siempre hay un ser humano y Edson, con su risa franca y su humor filoso, me mostró un rostro que pocas veces ha dejado ver: el de un hombre que reflexiona, que se abre y que comparte cicatrices.

En la charla, El Norteño recordó un episodio que parece sacado de una película, pero que fue real: cuando

Ricardo  Finito López, campeón mundial de boxeo, estuvo a punto de golpearlo. Edson lo cuenta entre risas, pero deja claro que no todo lo que vive un comediante es color de rosa. Ese día, tras un show donde el boxeador había tomado algunas copas, las palabras subieron de tono y el ambiente se tensó. Al final, la historia terminó sin golpes, pero con una anécdota que define lo arriesgado que puede ser pararse frente a un público con la única arma de la palabra. Más adelante, el comediante recordó uno de los momentos más dolorosos de su vida: la muerte de su padre. Y aunque ustedes pensarían que se trató de una escena solemne, Edson confesó que, fiel a su estilo, llegó contando chistes. Su madre, con lágrimas en los ojos, le pidió que se detuviera: “No me hagas reír, porque no es momento para reír”. Esa frase retumbó en el set. Porque ahí entendimos que para Zúñiga la comedia no es un disfraz: es un instinto, es su manera de enfrentar el dolor, es la forma en que se defiende del mundo. Esa conversación que verán esta noche no sólo nos hará reír, también nos obligará a reflexionar sobre el sentido de la comedia y sobre cómo, a veces, detrás de cada chiste hay una herida que sana al hacer reír a los demás.

El fenómeno del Mentiverso: Cuando Mentiras se convierte en All Stars

Cambiando de escenario, pero no de espectáculo, quiero hablarles de un fenómeno teatral que está dando de qué hablar: Mentiras All Stars, lo que ahora llaman el Mentiverso. Y créanme, no exagero cuando digo que se trata de un proyecto monumental. La propuesta de Alejandro Gou no sólo es creativa, es atrevida: juntar en un mismo escenario la esencia de Mentiras, el musical, la energía de las drags y la fuerza de dos estrellas de primer nivel: Mariana Treviño, interpretando a Lupita, y Belinda, quien se mete en la piel de Daniela. El resultado es un espectáculo que roza lo sublime.

Quienes lo hemos visto podemos dar fe de que Gou se volvió a sacar un 10. No es sencillo tomar una obra tan querida, reinventarla y sorprender a un público que ya creía conocer cada detalle. Pero Gou lo hizo, y no sólo cumplió: dejó al público apantallado. Y ojo: no es un montaje que se quede meses y meses en cartelera. Mentiras All Stars estará únicamente hasta el 12 de octubre, lo cual lo convierte en un evento de temporada imperdible. Es de esas ocasiones en que hay que correr al teatro, porque lo que hoy está en cartelera, mañana será historia. Lo de Belinda merece mención aparte. La cantante y actriz llega a este proyecto luego de desfilar en Milán e incluso en París, compartiendo pasarela con las mejores modelos del mundo. Y de esos reflectores internacionales, aterriza en nuestro país para demostrar, una vez más, que es capaz de brillar en cualquier escenario.

Verla como Daniela en Mentiras All Stars es un deleite para el público. Por su parte, Mariana Treviño nos recuerda por qué es una de las actrices más queridas y respetadas de México. Su interpretación de Lupita es fresca, divertida y profundamente emotiva. La combinación de estas dos figuras, con el marco que ofrece la producción de Gou, es la receta perfecta para un espectáculo inolvidable.

Reflexión final

El entretenimiento, queridos lectores, se alimenta de contrastes. Esta semana lo demuestra: por un lado, El Norteño nos enseña que la comedia también puede ser un mecanismo de defensa frente al dolor más profundo. Por el otro, el teatro musical nos confirma que el arte tiene la capacidad de reinventarse, de sorprendernos y de ofrecernos nuevas formas de vivir historias que ya creíamos conocer. Hoy los invito a acompañarme a las ocho de la noche en El minuto que cambió mi destino sin censura, con Edson Zúñiga. Y también los exhorto a no perderse la experiencia única que significa Mentiras All Stars, porque, como todo lo bueno en esta vida, estará sólo por tiempo limitado. En el mundo del espectáculo, como en la vida misma, lo único seguro es el cambio, y lo único que permanece es el recuerdo de aquello que nos hizo reír, llorar o soñar.

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