Frentes Políticos / 4 de julio de 2025
1. Vecindad estratégica. En tiempos de polarización, Marina del Pilar Ávila demuestra que el buen gobierno también se construye con diplomacia. Durante el 249 aniversario de la independencia de Estados Unidos, fue la voz de Baja California ante el cónsul Christopher ...
1. Vecindad estratégica. En tiempos de polarización, Marina del Pilar Ávila demuestra que el buen gobierno también se construye con diplomacia. Durante el 249 aniversario de la independencia de Estados Unidos, fue la voz de Baja California ante el cónsul Christopher Teal, no con discursos huecos, sino con hechos, como cooperación, respeto y visión compartida. Frente a quienes sólo agitan banderas, Ávila apuesta por los puentes. Mientras otros ven la frontera como un muro, ella la convierte en oportunidad. Baja California no sólo colinda con EU, lo entiende, lo dialoga y lo transforma en motor de desarrollo.
2. Favores. Mientras en San Lázaro se desempolva el expediente de Alejandro Moreno, líder del PRI, con renovado entusiasmo tras el envío de información clave por parte de la Fiscalía de Campeche, el caso de Cuauhtémoc Blanco está en el limbo legal. Hugo Eric Flores, presidente de la Comisión Jurisdiccional, dice que hay avances jurídicos en el caso de Alito, pero admite que en el del Cuau “no hay nada”. Ni solicitud ni expediente ni ganas. ¿No hay delitos o no hay voluntad? Llama la atención que Blanco siga fuera del radar judicial. Hasta los errores parecen jugar a su favor. Suertudo.
3. Caricatura. La presidencia de Gerardo Fernández Noroña en el Senado fue el episodio menos heroico del lopezobradorismo radical. Un guerrillero institucional rendido a los placeres del poder. De azote del PRIAN, léase Alejandro Moreno y Jorge Romero, a edecán de la 4T, Fernández encarnó, como nadie, el tránsito del grito a la butaca, del puño en alto a la clase ejecutiva. En su paso por la máxima tribuna legislativa sólo dejó desplantes y vuelos caros. Falló a todos. Hasta a Alberto Anaya, su jefe en el PT, quien no sabe si aplaudir o esconder la credencial.
4. Ojos abiertos. En Chiapas, parece que la limpia va en serio. Jorge Luis Llaven, fiscal estatal, informó de la detención de siete policías municipales de Frontera Comalapa por narcomenudeo. ¿La sorpresa? Ninguna. La denuncia ciudadana fue directa, los oficiales eran distribuidores con placa. El gobernador Eduardo Ramírez empieza a descubrir que la podredumbre no estaba en la oposición, sino en el uniforme. Los delitos contra la salud no son sólo del crimen organizado, también del crimen institucionalizado. Si Chiapas quiere recuperar el control, tendrá que empezar por depurar a los que juraron proteger.
5. Hilo negro. Jorge Romero, líder nacional del PAN, descubrió el agua tibia en Mexicali, pues ahora el blanquiazul “hará alianzas con la gente”, y no con los partidos, como si durante décadas no hubiera estado más cerca del poder que del pueblo. Rodeado de próceres azules como los exgobernadores Ernesto Ruffo y José Guadalupe Osuna Millán, anunció: “Venimos a decirles a los ciudadanos que el PAN se suma a la carnita asada, somos sus aliados”, como si la cercanía se midiera en cortes de arrachera. Suena bien, hasta que recuerdas que el PAN se hundió con Marko Cortés precisamente por aliarse. Haberlo pensado antes.
