1. Firmeza. Desde el Teatro de la República, Claudia Sheinbaum convirtió el aniversario de la Constitución en una declaración de principios. Ante presiones externas, advirtió que México no se doblega, rinde o vende. La Presidenta ancló su mensaje en la historia constitucional para subrayar que la soberanía no es consigna, es mandato. Reivindicó que las reformas recientes devolvieron a la Carta Magna su sentido social, alejando al país de privilegios, corrupción y tutelajes extranjeros. No habrá regreso al coloniaje ni entrega de recursos estratégicos, subrayó. La 4T ya está escrita en la Constitución y su defensa no se negocia, se ejerce.
2. Cierre de filas. Desde Querétaro, Mauricio Kuri lanzó un mensaje que trasciende siglas. En el aniversario de la Constitución, el gobernador panista cerró filas con Claudia Sheinbaum y fue claro: México no acepta dictados extranjeros. El respaldo no fue menor viniendo de un opositor, y coloca el tema de la soberanía por encima de la confrontación interna. Kuri pidió menos insultos y más diálogo, y advirtió que la reforma electoral no debe dividir, sino fortalecer la democracia, garantizando voto libre y sin coacción. En tiempos de polarización, el gesto importa. La Presidenta no está sola cuando de dignidad nacional se trata.
3. Hasta la cocina. En Jalisco, el golpe llegó al corazón del poder municipal. La detención del alcalde de Tequila, Diego “N”, y de tres funcionarios por presunta extorsión confirma que la coordinación con la Federación ya no se queda en discursos. El gobernador Pablo Lemus cerró filas con la SSPC de Omar García Harfuch y con la Segob, bajo el mando de Rosa Icela Rodríguez, para evitar vacíos de autoridad y confirmar que no hay intocables. Ir “hasta la cocina” implica limpiar el municipio y sostener la presencia policial. Caiga quien caiga, ahora sí.
4. Bochornoso. A minutos de conmemorar la Constitución, Hugo Aguilar Ortiz,ministro presidente de la Corte, fue captado mientras que Amanda Pérez, directora de Comunicación Social de la SCJN, se agachó para limpiarle los zapatos. El gesto, mínimo en lo material, es enorme en lo simbólico. Llega después de las camionetas blindadas y del relato de austeridad, “humildad” y “justicia cercana al pueblo” que ha enarbolado la nueva Corte. Más tarde, en su cuenta de X, Aguilar Ortiz escribió que a su compañera se le había caído café y nata que accidentalmente salpicó sus zapatos, y “trató de resolver la situación”, pero que en cuanto se percató le pidió que no siguiera. Pese a las disculpas, el hecho quedó para la posteridad. ¡Auch!
5. Glamour legislativo. Gerardo Fernández Noroña decidió defender lo indefendible. Para él, el salón de belleza del Senado no es un privilegio, sino un “servicio” compatible con la austeridad republicana. Mientras se predica frugalidad, en el segundo piso del Hemiciclo operaba un espacio para tintes y arreglos, con compras de artículos de belleza que rozan lo suntuoso. El video de la senadora Juanita Guerra fue la chispa, la defensa de Fernández Noroña el combustible y la clausura exprés la admisión tácita del error. No era un tema menor, era coherencia. Entre el dicho y el hecho...
