1. Reconfiguración. Claudia Sheinbaum no perdió tiempo ni capital político. En poco más de un año, con mayoría calificada en el Congreso, impulsó 24 reformas constitucionales y legales que redibujan el Estado del bienestar y marcan distancia del arranque lopezobradorista. Programas sociales elevados a derechos, igualdad sustantiva, pueblos indígenas como sujetos de derecho, pensiones, vivienda, internet, seguridad y extorsión como delito grave configuran un paquete con sello propio. Para 2026 viene la prueba mayor, la reforma electoral. Ahí se medirá si la ingeniería legislativa también sabe administrar costos políticos.
2. Pausa. El Senado decidió pisar el freno. La Comisión de Marina, encabezada por Carlos Lomelí, pospuso el aval para el ingreso de marines de EU a México con armamento, en un momento geopolítico delicado. La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadunidenses reconfiguró el ambiente y volvió prudente ganar tiempo. Desde la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo ya había perfilado un periodo extraordinario, pero la señal es que no hay prisa. En Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum ha sido consistente, cooperación, sí, pero bajo control mexicano. Y frente a un Donald Trump inclinado al uso de la fuerza, para qué sacudir el avispero.
3. Depuración. Chiapas amaneció con tres municipios sin policías. En Cintalapa, Ocozocoautla y Jiquipilas, un operativo dejó fuera de funciones a más de un centenar de elementos municipales, trasladados a Tuxtla Gutiérrez para revisión y exámenes de confianza. La acción, encabezada por el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, con participación del Ejército, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad del Pueblo y la Fiscalía General del estado, a cargo de Jorge Luis Llaven Abarca, no fue improvisada. Helicópteros, sellos en comandancias y fuerzas estatales tomando el control hablan de algo más que entrevistas de rutina. Es limpieza necesaria.
4. Mala tendencia. Hidalgo arrancó 2026 con una señal inquietante que desmiente cualquier postura optimista. El hallazgo del cuerpo de una mujer con huellas de violencia y envuelto en hule, en Almoloya, vuelve a colocar bajo escrutinio la estrategia de seguridad del gobierno de Julio Menchaca. Aunque la administración habla de contención del delito, los hechos cuentan otra historia. Zonas rurales y carreteras secundarias son territorios de impunidad, donde los cuerpos aparecen y el Estado llega tarde. La Fiscalía ya investiga como feminicidio, pero el problema es que la violencia no se erradica desde los tiempos del gobernador Omar Fayad. Aquí, algo no camina. 5. Desgaste. Rocío Nahle llegó a Veracruz con control político y mayoría, pero 2026 no pinta bien. Gobierna con mando, no con consenso. La seguridad sigue siendo su mayor flanco, con violencia persistente y un uso del aparato penal que ya provocó correcciones desde Palacio. Claudia Sheinbaum marcó distancia al defender la libertad de expresión frente a excesos locales, señal inequívoca de alerta. Sin obra insignia ni narrativa propia, Veracruz no termina de despegar y el malestar se acumula en municipios y sectores sociales. Nahle está bajo la mira. Y en política, cuando la Presidenta observa, algo no está funcionando.
