Frentes Políticos / 24 de agosto de 2026

1. Alineado. Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa y para lo único que le alcanzó el tiempo fue para leer que lo habían dejado solo, y para volver a pedir licencia, ahora por tiempo indefinido. La presidenta Claudia Sheinbaum fue respaldada por los gobernadores de la 4T, y asegura que su salida “es lo mejor para Sinaloa”. Curioso. Hace apenas unas horas Rocha defendía su regreso “con la frente limpia y en alto”; hoy ya está fuera otra vez, cabizbajo. Sheinbaum dice que no habló con él ni le pidió retirarse. Entonces, todo fue personal, espontáneo y perfectamente sincronizado. Pasó el sobresalto; que predomine la razón.

2. Ideas y territorio. Beatriz Mojica habla de justicia social, pueblos afromexicanos, caminos artesanales y vivienda en la Costa Chica, pero también está haciendo algo menos poético y más realista, conquista territorio político. La consejera nacional de Morena dejó el Senado para recorrer Guerrero y ahora mantiene cercanía con las bases. En San Marcos llamó a “seguir regando la plantita” de la transformación, mientras reconoce el trabajo de Evelyn Salgado y el respaldo de Claudia Sheinbaum. Todo muy comunitario, con el extra de que, en política, quien riega tanto la plantita, por supuesto piensa en la cosecha.

3. Toga partidistaLuis Fernando Camacho Lupercio no preside el Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, pero ya se adueñó del papel. Su turno llegaría, eventualmente, hasta 2029, pero el magistrado se presenta como “presidente electo”, aparece en actos de tono político, y hasta recaba datos ciudadanos mediante códigos QR, sembrando resquemores. Antes los juzgadores no hacían campaña permanente. Y lo peor es que el Tribunal, encabezado por Héctor Macedo García, no se inmuta. La reforma judicial prometió independencia y lo que ha traído son personajes que no entienden el sentido de la justicia. ¿Nadie los vigila?

4. Cinismo peligrosoEnrique Inzunza vuelve al Senado con un detalle menor: las cuentas congeladas y los señalamientos provenientes de EU. Nadie podrá impedir que la oposición lo cuestione. El próximo domingo 30, Inzunza tendrá su pequeña zona VIP dentro de la plenaria morenista, que será a puerta controlada y con elevadores exclusivos, capaces de mantener a raya cualquier pregunta incómoda. Pero en el pleno de la Cámara alta estarán Lilly Téllez y Alejandro Moreno, entre otros, y ahí no habrá elevadores que lo salven de los cuestionamientos. La libertad de expresión, por fortuna, se cuela sin permiso de Morena.

5. Manitas. Isidro Jesús Vargas, diputado de Morena en Tamaulipas, fue captado guardándose un micrófono durante un acto público en el Congreso. Cuando le pidieron que lo dejara, negó que estuviera robándolo. No hubo confesión, pero sí video, reclamo y devolución. El legislador descubrió que hasta para llevarse un micrófono hace falta talento. Qué mala suerte, justo cuando la política necesita transparencia, al diputado lo captan con equipo ajeno. El micrófono ya viajaba en su bolsillo. Lección rápida y bajo reflectores, la cleptomanía es tratable. ¿O, a estos niveles, ya no?