1. Respeto. La presidenta Claudia Sheinbaum invocó el respeto al debido proceso mientras contiene la presión externa y respalda a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa. La exigencia de pruebas “contundentes” marca la línea, sin identidad de testigos ni sustento verificable, no hay caso que prospere. Al mismo tiempo, coloca un dique frente a Washington y acusa cálculo político en las filtraciones. La FGR a cargo de Ernestina Godoy queda como instancia definitoria, aunque el tono presidencial ya orienta la estrategia. Respeto a la ley, dice. Respeto a la soberanía, insiste. Y entre ambos, una defensa que no se doblega.
2. Frontera. En el caso de las acusaciones de la fiscalía de NY a Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa, Claudia Sheinbaum encontró la salida institucional. Todo pasa por la FGR o no. Del otro lado, Jay Clayton, fiscal de EU para el Distrito Sur de Nueva York, puso nombre y cargos a la acusación, acompañado por Terrance C. Cole, titular de la DEA. Ya no es insinuación; es expediente que presiona. La defensa institucional es la soberanía, pero la interlocución bilateral se tensa si la imputación cruza fronteras; lo que nunca debería suceder. No es demostración de fuerza, sino apego a la ley.
3. Defensa. La postura de Claudia Sheinbaum ante la crisis en Sinaloa es clara: el gobierno federal continuará brindando seguridad a la entidad. La mandataria exige pruebas contundentes a EU que busca la extradición del gobernador Rubén Rocha Moya, al tiempo que pide que no se estigmatice a Sinaloa, pues “es un pueblo extraordinario, los ciudadanos requieren protección”. La SSPC, de Omar García Harfuch, así como la Defensa, a cargo de Ricardo Trevilla, seguirán en la lucha contra el crimen organizado para devolver la paz a sus habitantes. Sinaloa sólo quiere tranquilidad, ¿es mucho pedir?
4. Desborde. Alejandro Moreno, senador y dirigente nacional del PRI, decidió escalar el asunto y pidió al INE, de Guadalupe Taddei, retirar el registro a Morena por presuntos vínculos criminales, mientras coloca a Chihuahua como ejemplo de control territorial. Del otro lado, Ignacio Mier, coordinador de los senadores guinda, desacredita las acusaciones de EU por falta de sustento jurídico y cierra filas. En medio, Enrique Inzunza, senador de Morena, opta por refugiarse en citas de Séneca mientras la presión sobre su súbita ausencia crece. La oposición apuesta al golpe total; el oficialismo responde con términos legales. Mucho ruido.
5. Omisión. En Nezahualcóyotl, el gobierno del alcalde Adolfo Cerqueda enfrenta un expediente que no avanza y unos reclamos en la calle, que sí. La conflictividad crece mientras la autoridad se repliega. Bajo Vicente Ramírez García, comisario de Seguridad Ciudadana, los reportes se repiten con un patrón que inquieta: agresiones, difamación y una policía que llega, pero no actúa. Los vecinos señalan protección y temor de la propia autoridad; los mandos responden con evasivas administrativas. En Nezahualcóyotl no hay contención al delito. Y peor aún: no hay ruta. Ahí los funcionarios dudan y la impunidad ocupa el espacio.
