¿Somos un agujero de mierda, Mr. Chong?

De nueva cuenta lo hizo Mister Trump. Dicen que dijo, lo que dijo, que después desdijo. En específico, calificó de agujeros de mierda a Haití, El Salvador y a algunos países de África. Tenía la idea de que ningún hombre de poder o de Estado podría desbancar ...

De nueva cuenta lo hizo Mister Trump. Dicen que dijo, lo que dijo, que después desdijo. En específico, calificó de agujeros de mierda a Haití, El Salvador y a algunos países de África. Tenía la idea de que ningún hombre de poder o de Estado podría desbancar jamás las pifias diplomáticas del duque de Edimburgo, el príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II de Inglaterra. Entre sus más preciadas “joyas” (metidas de pata salvajes), nos encontramos, por ejemplo:  “¿Todavía se tiran lanzas los unos a los otros?” (hablando con un empresario aborigen, en Australia, en 2002).

“Parece que usted está listo para irse a la cama” (sobre la vestimenta tradicional del presidente nigeriano Olusegun Obasanjo, en 2003). “Estás demasiado gordo para ser astronauta” (hablándole a un niño cuyo sueño era viajar al espacio, en 2001). No podemos olvidar en este panel las tarugadas de George W. Bush, que en EU fueron bautizadas como bushisms y tienen incluso una página de internet para rememorarlos. Tiene joyas inconmensurables, como decir: “Ahora sé que la raza humana y los peces pueden coexistir pacíficamente” (cuando hablaba de su política ambiental). Pero nadie en su “sano juicio” puede superar las Trumpadas, definidas como excesos verbales, cargados de lugares comunes y regularmente de racismo, pronunciadas haciendo una evidente boca de bagre y poniendo los deditos juntos. Me refiero a su sano juicio por personajes como Maduro o Kim Jong un.

Lo anterior significa que no considero un loco a Trump. Y es verdad. Me parece que está muy cuerdo y que lo fiche sobre los “agujeros de mierda” era un saludo a la base de votantes que lo llevó a la Presidencia. Los “cuellos rojo” que piensan que su situación no es buena debido a los inmigrantes jodidos que les roban su país. A un gran número de desmemoriados que llegaron de esos países o en similar situación y que ahora reniegan de sus orígenes, imaginando que el tesoro se puede acabar. Tristemente, en este último grupo puedo contar un gran número de latinos, y en especial mexicanos, sin cuyo voto este reverendo hijo de tía no hubiera alcanzado la Presidencia.

¿Pero a este punto seremos capaces de hacer un ejercicio de autocrítica? De entender y reconocer si somos o no un agujero de mierda. Por una vez, le pido que no contestemos que lo que pasa en EU es peor y que ellos son los culpables de todos nuestros males por el apetito voraz que tienen para el uso de drogas y porque sólo han exprimido nuestros recursos naturales. Las groserías de este tipo son inadmisibles. Pero ya no hablemos del El Salvador, de Haití y de África. En qué han convertido a México. En un lugar  donde priva la corrupción, la violencia y el imperio del crimen organizado. Donde la sangre se ha vuelto el común denominador y las lágrimas de las familias la normalidad. La inseguridad, los muertos y la lucha fallida contra el crimen organizado han sido el sello de estos 5 años.

Nadie puede olvidar que le dieron la Secretaría de Gobernación más poderosa en la historia a Miguel Ángel Osorio Chong. Que decía que Segob tenía que tener dientes para apoyar a los estados en su lucha contra el crimen, pero negociar y lograr la viabilidad política del país. Pues la noticia es que el señor Chong se atragantó. Tuvo tanto poder, que no supo cómo usarlo. La lista de asuntos pendientes, y que tienen un claro responsable, es interminable, por supuesto, los 43 normalistas de Ayotzinapa, la fuga de El Chapo Guzmán, el caso de Nochixtlán, Tlatlaya, Tanhuato, el espionaje de Pegasus, entre otros muchos más.

Si de por sí estos casos fueron graves, es aún más grave la deslealtad de un tipo, cuya ambición desmedida terminó por desdibujar a su jefe, el Presidente de la República. Cualquiera de los casos mencionados era suficiente para asumir la culpa (que efectivamente tenía) y descargar un poco del peso que le fue llevando a la espalda a Enrique Peña. Pero hasta el último minuto no descartó, en su infinita soberbia, la posibilidad de ser candidato a la Presidencia. Lo que es aún peor, ahora virtual candidato a senador, más que por convicción, por necesidad de fuero, ante las innumerables denuncias de tráfico de influencias en la asignación de contratos, está queriendo asumir el papel de Camacho, tratando de descarrilar la candidatura de Meade, quien podrá no tener el mismo colmillo que Chong, pero no se puede comparar, un hombre honesto, de estudios y de familia con un vulgar Frank Nitti, golpeador y extorsionador. No tiene ni la estatura moral y menos la intelectual. Un hombre forjado en el garrote y la transa. Es por eso que, cuando el máximo responsable de la seguridad del país se dedicó 5 años a ver por su futuro político, por encima del destino del país, todo se descompone y, desgraciadamente, el infeliz boca de bagre se acerca a describirnos. Mientras sigan gobernando representantes de la “peorcracia” en puestos clave, y es el caso de Osorio Chong, no podemos dejar de ser un receptáculo de excremento.

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