¿Quién dijo miedo?

Esta semana es fundamental en materia de las relaciones MéxicoEU, pues toma posesión como presidente Donald Trump. Me he encontrado con expresiones de temor, de miedo muy profundo. Aprovecho para preguntar: ¿puede Trump hacerle más daño a México que nuestros ...

Esta semana es  fundamental en materia de las relaciones México-EU, pues toma posesión como presidente Donald Trump. Me he encontrado con expresiones de temor, de miedo muy profundo. Aprovecho para preguntar: ¿puede Trump hacerle más daño a México que nuestros políticos? Si sumamos las malas decisiones de todos los integrantes de los diferentes niveles de gobierno y el dinero desviado por Duarte, Padrés, Granier y compañía, le aseguro que no hay política Trumpiana que nos pueda causar un desfalco del tamaño del que nos han causado los políticos locales. Es más, me parece discriminatorio creer que un extranjero pueda “jodernos” más que nuestros propios compatriotas, no hay que ser malinchistas, nuestros políticos tienen una capacidad probada de incompetencia.

Hace unas semanas le platicaba del sistema migratorio de EU y cómo deporta. En el caso de la deportación voluntaria, todo depende de la capacidad del gobierno de interceptar ilegales, los que deben de estar de acuerdo con ser extraditados y no tener un expediente criminal. En el caso de no acceder a la deportación voluntaria o tener expediente criminal, las cortes de deportación tienen una capacidad no mayor de 5 mil casos. Trump ladra más fuerte que la capacidad de su sistema. En el caso de la industria automotriz. Trump “convenció” a Ford de cancelar una inversión en San Luis Potosí y a Chrysler-Fiat de invertir una cantidad equivalente en su planta mexicana.

No omito dejar claro la importancia del mercado de EU para México, al cual exportamos 77% de la producción destinada al extranjero, que representa 75 mil millones de dólares. La industria automotriz mexicana ha tenido, como pocas un crecimiento sostenido y constante, incluso, en el mercado interno. Y debemos de cuidar los empleos y el capital que genera para México. Nuestro vecino tiene un PIB anual de 16.99 billones de dólares. En el caso de los puestos de trabajo que puedan ser generados por las presiones de Trump la cifra es ridícula. Con estas inversiones se estarían generando no más de cinco mil puestos de trabajo, que comparados con los 155.7 millones de personas mayores de 16 años que en ese país pertenecen a la fuerza laboral, resulta una estrategia mediática más que un logro. Es la forma en que Trump convenció a su pueblo. Creo que nuestra preocupación por Trump debe bajar de intensidad.

En este diario leí la columna de Jorge Fernández Menéndez referente a la asistencia de pactos en más de 30 años en México. Me pareció una gran reflexión, pues esos pactos lograron en la época de De la Madrid calmar las aguas y permitir que el barco no se hundiera.

Pensé en los exitosos Pactos de la Moncloa, los que todo mundo atribuye erróneamente a Felipe González, quien participó de forma importante como representante de la izquierda, pero su hechura debe de ser reconocida a Adolfo Suárez, presidente de la España que transitaba de la dictadura a la democracia. Suárez era un hombre que pese a su cercanía con el generalísimo se acercó al socialismo y al comunismo en la figura de Santiago Carrillo, presidente del partido Comunista, lo que desató la ira de algunos sectores de la milicia, misma que se materializó en el intento de golpe de Estado del teniente coronel Tejero del 23 de febrero de 1981. Pero los Pactos de Moncloa, nombrados como Acuerdo sobre programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política, que se firmaron por un enorme espectro de los factores reales del poder, fueron sin duda los que permitieron a España crecer, cerrando un poco los ojos y dilatando atender las heridas abiertas por una cruenta guerra civil. Primero, había que sobrevivir, crecer y comer antes de los reclamos. No se pueden las dos cosas al mismo tiempo. Por cierto, recomiendo sobre estos temas tres libros que son una joya: Soldados de Salamina y Anatomía de un instante ambos de Javier Cercas y Falcón de Peréz-Reverte.

La pregunta es obvia: ¿necesitamos los mexicanos renovar un pacto? Sea social o político, con o sin la participación del gobierno y los factores de poder. Estoy convencido de que el nuevo poder es la sociedad. Considero que nuestra fuerza es el amor. Retomar el amar, querer y cuidar al mexicano de en frente. Las demostraciones de que éste puede ser el motor del cambio están sobre la mesa.

EN EL ESTRIBO.- Desde aquí, un fuerte abrazo a mi compañero y amigo Carlos Ramos Padilla, quien asumió la presidencia de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión. Carlos es un tipo serio pero al mismo tiempo cercano y afable, amén de sus grandes cualidades como periodista. Auguro un gran periodo para la ANPERT con Carlos al frente. Te abrazo.

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