El estéril debate sobre las armas en México

Tenemos una propensión nacional para crear discusiones estériles. Pareciera que el país no tiene problemas graves en temas de economía y seguridad. Todos recordamos la ridícula fiesta que el senador panista Jorge Luis Preciado le organizó a su esposa en una terraza de ...

Francisco Zea

Francisco Zea

Línea estratégica

Tenemos una propensión nacional para crear discusiones estériles. Pareciera que el país no tiene problemas graves en temas de economía y seguridad. Todos recordamos la ridícula fiesta que el senador panista Jorge Luis Preciado le organizó a su esposa en una terraza de la nueva sede del Senado. No se puede olvidar las grabaciones con su joven “novia” en el marco de la elección extraordinaria en Colima. Aunque sea políticamente incorrecta su propuesta de portación de armas en negocios y automóviles hay que analizarla detenidamente.

La izquierda en voz de Jesús Zambrano le dice que: “No podemos avalar que la población haga justicia de propia mano, no estamos en el viejo oeste ni queremos copias de Trump para defender la segunda enmienda de la Constitución de Estados Unidos”.

En algo tiene razón Zambrano, no estamos en el viejo oeste. Estamos peor. En la época de Billy The Kid el ciudadano tenía una ligera oportunidad de desenfundar más rápido que los rufianes, en este tiempo en México ni si quiera. Si no que lo digan los 43 de Ayotzinapa o los cuatro estudiantes de Veracruz que fueron levantados hace ocho días. Así que no puedo llevarle la contra a Zambrano, no estamos en el viejo oeste, estamos en una época más cruenta. Si vamos a los números, aquella época supera la actual. En México tenemos una tasa de 12 homicidios por cada 100 mil habitantes, en el viejo oeste era de 100 homicidios por cada 100 mil habitantes. Con la salvedad de que en esa época había un poco de respeto a las mujeres, los jóvenes y los niños, algo que no pasa actualmente.

Lo más grave de esta polémica es la esterilidad de la misma, pues la Constitución es muy clara en su artículo 10: “Los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio, para seguridad y legítima defensa, con excepción de las prohibidas por la ley”. Independientemente de la preocupación de organismos internacionales por la proliferación de armas en manos de civiles, nuestra legislación ya tiene prevista la posesión de éstas. Todos estos trámites realizados ante la Sedena. No es un secreto que estos requisitos legales y administrativos son complejos y a veces concedidos a la gente del poder y del dinero, pero no hay ninguna novedad en la propuesta de Preciado.

Tendemos a rasgarnos las vestiduras ante este tipo de propuestas, pero sin un conocimiento de la legislación vigente. No tengo idea si el derecho a poseer armas en el coche reduciría los niveles de crímenes y violencia. Lo que sí me queda claro es que con la propuesta de Preciado o sin ella, en México resulta más fácil comprar un arma que una cajetilla de cigarros. Todos tienen una, todos te venden una. ¡Por favor, dejemos la simulación y la hipocresía! Las armas están en las casas, en las calles en los coches y lo que falta es un control a la entrada de las mismas del extranjero.

EN EL ESTRIBO.- Estamos a 8 días del inicio de Imagen Televisión. Reitero los nervios, la emoción, la responsabilidad y el compromiso. Desde aquí abrazo a mis compañeros y sus equipos, Ciro Gómez Leyva, Yuriria Sierra, Luz María Zetina, Mauricio Barcelata, Pablo Carrillo, Javier Alarcón, Eduardo Videgaray, José Ramón San Cristóbal y a todos los que son parte de este proyecto que va a cambiar la historia de la televisión en México.

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