Sí, sí, pero no crecemos
Tenemos fuentes de crecimiento balanceadas, todo ello dentro del primer semestre del dolorido 2015; los sectores del Producto Interno Bruto: el agropecuario, la producción industrial y el sector de servicios tuvieron una tasa de crecimiento positiva; la tasa del empleo es ...
Tenemos fuentes de crecimiento balanceadas, todo ello dentro del primer semestre del dolorido 2015; los sectores del Producto Interno Bruto: el agropecuario, la producción industrial y el sector de servicios tuvieron una tasa de crecimiento positiva; la tasa del empleo es de 4.4%; el Producto Interno Bruto en Estados Unidos ya muestra una notable recuperación y aunque la producción industrial tuvo una caída de 2%, sus analistas esperan que la producción industrial crezca 3% para el resto del año. Una promesa maravillosa…
Sin embargo, a pesar de dichas recientes reducciones en EU, las exportaciones mexicanas no petroleras crecieron a 3.6% y las automotrices a 11.4%. Nuestra inversión fija bruta experimentó un crecimiento de 4.7%; la inversión en maquinaria y equipo tuvo un crecimiento de 7.3%; la de la construcción 3.1%; en materia de inversión extranjera directa recibimos 13 mil 750 millones de dólares, un aumento de 40% respecto con a 2014. con relación al consumo y a todos los servicios crecieron de 3.1% y la parte de comercio 4.2%. El crecimiento del empleo se dio a niveles de 4.4% o sea 750 mil puestos de trabajo; la tasa de desocupación tuvo un valor de 4.3%, una reducción, puesto que la del año pasado fue de 4.9%; la inflación durante julio fue de 2.74%, la menor desde 1970, por lo que se conoció un incremento de los salarios contractuales de 1.26%, el mayor para este periodo desde 2001.
La TIIE en julio se ubicó en un nivel de 3.3%, que es la menor desde marzo de 1995. La tasa de interés de los créditos hipotecarios en promedio se encontró en junio en 10.59%, por lo que el crédito durante junio para empresas y personas físicas con actividad empresarial fue de 8.9%; el crédito de vivienda, para hipotecas, tuvo un crecimiento de 8%, el mayor desde octubre de 2008, por lo que aumentaron las ventas de ANTAD 2.6%.
La producción petrolera observó una reducción que nos llevó a tener un nivel de 165 mil barriles diarios menos en promedio. Afortunadamente, los meses de junio y julio ya muestran que la producción petrolera se estabilizó, sin embargo, es impredecible el futuro del precio del crudo sobre todo si Estados Unidos resuelve empezar a exportarlo al igual que Irán, una vez levantadas las sanciones económicas.
Sí, sí, pero no crecemos y la mejor manera de demostrarlo a pesar de todos los gratificantes indicadores económicos, es la existencia del raquítico Producto Interno Bruto de 0.5% para el segundo trimestre de 2015… ¿Perspectivas? El supuesto apretón del gasto público, que ese sí ha crecido irresponsablemente al doble o al triple del PIB en 2016, no ayudará en nada…
¿Así es como vamos a combatir la pobreza, a erradicar el hambre, a estimular la demanda interna, a crear más empleos? ¿Dichos indicadores antes comentados serán ciertos? Desde que se “administró la abundancia” con López Portillo ya tendríamos que haber aprendido la lección propia para párvulos: no financiar el presupuesto federal con cargo a las exportaciones de petróleo, sino con recursos fiscales y poca deuda, sin embargo, pareciera ser que todos los economistas mexicanos se murieron de repente dejando el buque de la nación al garete o bien, los políticos cobardes o poco audaces… no han podido echar andar una auténtica reforma tributaria para no lastimar a los marginados que, paradójicamente, siempre resultan ser los primeros perjudicados como víctimas del populismo…
Claro está, en descargo de nuestros funcionarios, la contracción global que es verdaderamente de horror.
