Mancera y el desperdicio
La inmensa mayoría de jefes de Gobierno no ha contado con experiencia en administración urbana ni tampoco, por lo general, han creado consejos consultivos para recabar valiosos puntos de vista. La imaginación es, hoy en día, una herramienta de trabajo en desuso. Tanto ...
La inmensa mayoría de jefes de Gobierno no ha contado con experiencia en administración urbana ni tampoco, por lo general, han creado consejos consultivos para recabar valiosos puntos de vista. La imaginación es, hoy en día, una herramienta de trabajo en desuso. Tanto Peña Nieto como Mancera permanecen secuestrados por sus colaboradores por razones inconfesables. De esta manera pierden contacto con la ciudadanía, con todas sus consecuencias.
Los taxis del DF constituyen una vergüenza. ¿Por qué no trabar una alianza para construir en el DF una fábrica de taxis con capital británico, mexicano y de Banobras, para producir taxis ingleses para venderse también en el resto del país? Dicha inversión crearía empleos y riqueza en la ciudad.
En Estados Unidos existen placas de circulación personalizadas que sólo pueden ser utilizadas por la persona física o moral que las registre. Si la compra de las placas es optativa y una cuarta parte de los automovilistas, o sea casi un millón de capitalinos, las adquirieran en dos mil pesos, el DF podría captar dos mil millones de pesos para equipar sus escuelas primarias. El objetivo sería aprovechar el sentido del humor con placas como “chilango I”, etcétera… ¿Qué tal…?
Para facilitar la circulación se debe invitar a la IP a la construcción masiva de estacionamientos subterráneos, concesionando gratuitamente el subsuelo de manera que no cueste el terreno y facilitar la inversión, en la inteligencia que después de cierto tiempo de explotación particular el estacionamiento pasará a ser propiedad del DF. Si un autobús puede retirar 20 automóviles de la circulación, entonces las escuelas privadas deben comprar coactivamente camiones de transporte escolar. Los japoneses deben construir nuevas líneas del Metro a precio alzado, previa licitación, para no correr los riesgos de escandalosos desfalcos como la Línea 12, en la que, por cierto, todavía no aparece culpable alguno en la cárcel.
Se debe imponer, previa negociación con los sindicatos, un horario corrido escalonado con una hora para comer y aliviar el tráfico y evitar toneladas de descargas de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Se debe reciclar la basura instalando depósitos de papel, vidrio y plástico en las colonias para vender dicha materia prima y captar enormes, gigantescos recursos, como acontece en Europa. La basura no es problema, es un gran negocio. Las líneas foráneas de transporte de pasajeros contarán con dos años para construir terminales fuera del DF. Quien no pague el predial o el agua tres ocasiones subsecuentes, el inmueble en cuestión será sometido a un proceso de remate. Se concesionará a los chinos el ferrocarril de Cuernavaca y claro que se destruirá la ciclopista, una barbaridad de un obnubilado. Se creará una policía infantil marcando el 5555 5555 y se fundará una orquesta infantil. Se recuperará el patrimonio histórico de la ciudad. Se organizará un concurso para que el DF cuente con himno y bandera. Se aleccionará a los automovilistas a través de la televisión para inducirlos a la civilidad. Se recuperará al cronista de la ciudad y se publicarán las cuentas del GDF como un ejemplo de transparencia.
Sí, hay mucho por hacer con imaginación y audacia, antes de que el gobierno de Mancera se convierta en otro desperdicio más… Sin embargo, el servicio público más apreciado, con el que el jefe de Gobierno pasaría a la historia, es metiendo a la cárcel a, por lo menos, 100% de los delegados y sus pandillas de operadores…
