Octavio Paz, presencia plural

Los primeros meses de Plural, a decir de Paz, “fueron arduos, inciertos: la revista exploraba caminos no andados antes por las otras revistas literarias hispanoamericanas”.

En octubre de 1971, bajo la dirección de Octavio Paz, salió el primer número de Plural, crítica y literatura, revista mensual patrocinada por Excélsior. Sin embargo, El Periódico de la Vida Nacional ya contaba desde antes con los comentarios editoriales de Paz, necesarios en una época tan ambivalente y convulsa en el marco de los meses iniciales del sexenio de Luis Echeverría.

Así, en la edición del 29 de junio de 1971, el poeta y ensayista escribió en las páginas de este diario lo siguiente: “Aunque la contradicción mayor de nuestra sociedad es la existencia de dos Méxicos, la crisis actual es el resultado de las contradicciones en la mitad moderna o en vías de modernización. Por eso afecta sobre todo a los sectores urbanos y en particular a la clase media. Pero la solución democrática permitirá que se planteen los verdaderos e inmensos problemas del país, desde la revisión de nuestra política internacional hasta los del crecimiento de la población, la rectificación de nuestros injustos programas de desarrollo, la situación de la mujer y tantos otros. La reforma democrática abrirá la posibilidad del gran debate nacional”. (Entre el silencio y el grito. Parches, remiendos, reformas).

Si bien durante, los años 30 y 40 del siglo pasado el joven Octavio Paz participó en la hechura de revistas como Barandal o Taller, que por fortuna cuentan con ediciones facsimilares, en 1965, en una carta dirigida al poeta Tomás Segovia, quien ocuparía el cargo de secretario de redacción de Plural, Paz sostiene su deseo que crear una publicación periódica dotada de “generosidad y rigor. Un examen desde diversos puntos de vista de la realidad hispanoamericana… Una revista de literatura ante todo y sobre todo…”.

Fue Julio Scherer, director de Excélsior, quien invitó a Octavio Paz a fundar esas páginas literarias al cobijo de la redacción de Reforma y Bucareli, una suerte de apuesta dentro de una apuesta por la libertad de expresión, ejercicio vigilado por el gobierno mexicano con sed de censura, aunque en los discursos oficialistas se afirmara lo opuesto. Precisamente Paz puso como requisito innegociable la condición de libertad: “Scherer aceptó como los buenos y jamás nos pidió suprimir una línea o agregar una coma. Actitud ejemplar, sobre todo si se recuerda que más de una vez los puntos de vista de Plural no coincidieron con los de Excélsior”.

Los primeros meses de Plural, a decir de Paz, “fueron arduos, inciertos: la revista exploraba caminos no andados antes por las otras revistas literarias hispanoamericanas, procuraba crearse aquí y allá lectores y colaboradores, buscaba amigos y se buscaba a sí misma. Cierto, las dificultades no han desaparecido del todo, sabemos que si a veces hemos acertado, otras nos hemos equivocado y, en fin, todavía no estamos seguros (ojalá que nunca lo estemos) de que el camino que seguimos es el camino recto. Pero Plural ya es una obra en marcha”.

En mayor de 1973, Ignacio Solares, desde el departamento de promoción de Excélsior, envió sendas cartas invitación a suscribirse “sin dilación” a Plural, una revista “indispensable para todo aquel que desee estar al corriente del movimiento literario y cultural no sólo de América Latina y España, sino del mundo entero”.

Como es conocido, el andar de Plural concluyó con el llamado “golpe a Excélsior”, el 8 de julio de 1976. No es una exageración mencionar que sus 58 números son legendarios, pues coadyuvaron a la apertura democrática mediante la discusión y la polémica, con Paz siempre distante del poder y de ideologías salvadoras: “Para mí, al contrario, la salud, ya que no la salvación, está fuera de los partidos y fuera de los gobiernos”.

Hacia la medianoche del domingo 19 de abril de hace 25 años, al salir de trabajar, cuando hacía mis primeras armas en el periodismo, me enteré de la muerte de Octavio Paz, una presencia dedicada y poderosa. Una presencia plural para México.

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