Honor a quien honor merece: celebro a las grandes mujeres escritoras de nuestro tiempo
Podría seguir, pero hay que elegir y elijo estas autoras, pues encuentro en ellas verdaderos testimonios y reflejos de vidas personales, así como el deseo de honrar antepasados y narrar hechos que engrandecen personas y naciones.
Me apasiona leer y disfruto las buenas lecturas. Mi gusto es variopinto y depende del momento. Puedo leer algo denso e interesante, como también novelas ligeras para, como dicen, descolgar el cerebro, pero, si tuviera que definir mi estilo de lecturas preferente, escogería la novela histórica, ésa que nos lleva a distintos momentos y lugares, dando pinceladas de colores a la realidad y despertando la curiosidad.
Recientemente rememoré mis lecturas de pandemia y encontré un denominador común; y es que muchas de las novelas que leí fueron escritas por mujeres o se centraron en mujeres. Me pregunto si aumentó el número de escritoras o por qué será que llegué a estos libros, si fue algo consciente o fortuito. No lo sé, pero lo que sí sé es que querría compartirles los mejores hallazgos de este periodo.
Comienzo con María Dueñas, escritora española que salta a la fama en el 2019 con su novela Tiempo entre costuras. La sigo desde entonces y hasta su última novela, Sira, en la que encontré las aventuras y desventuras de una intrépida mujer en plena Segunda Guerra Mundial. Gracias a su extraordinaria ambientación, su documentación de hechos históricos y su retrato de personajes realistas, creo que no me será difícil ver el estanco de aquella costurera, si camino alguna vez por ciertas calles mencionadas.
Siguiendo con autoras españolas, le llegó el turno a Julia Navarro, madrileña, periodista y analista política que logra meternos en sus novelas gracias a la recreación de ciertos momentos y su enorme fidelidad periodística. De ella destaco Dispara, yo ya estoy muerto, Tú no matarás o una de las más recientes, Dime quién soy, que narra con datos conmovedores el conflicto de Palestina, la guerra civil española y la caída de Berlín.
Paso luego a Pilar de Arístegui, con su novela Ultramar, que plasma a una mujer de familia española que migra a México y encuentra un gran amor. Es un libro que muestra las maravillas y no maravillas de los habitantes del nuevo mundo y que me entusiasmó de manera particular pues pinta a México, mi México que adoro, y retrata la relación con la hispanidad que nos dio origen como mexicanos.
Por un regalo, cambié de cultura y descubrí a Sophie Bejarano de Golberg, novelista y periodista nacida en México de raíces turcas y búlgaras. Esta autora me llevó a Estambul, lugar que tanto deseo visitar, gracias a sus obras El jardín del mar y Lunas de Estambul. Tuve la oportunidad de oír a esta autora en varias presentaciones y querría transmitir que sus libros son fantásticos, pero aún más lo es su gratitud, su esperanza y su cariño por México.
También, cómo no, viajé a Corea con La chica de los siete nombres, de Lee Hyeon-Seo, una activista que escribe en primera persona sobre los terrores que ha vivido. Luego, más recientemente, leí Aquellas horas que nos robaron, de la mexicana Mónica Castellanos, que relata las vivencias de Gilberto Robles, cónsul general de México en París y Marsella, que salvó miles de vidas de españoles y judíos exiliados y perseguidos por la Alemania nazi.
Podría seguir, pero hay que elegir y elijo estas autoras, pues encuentro en ellas verdaderos testimonios y reflejos de vidas personales, así como el deseo de honrar antepasados y narrar hechos que engrandecen personas y naciones.
En el marco del Día Internacional de la Mujer escribo estas líneas para homenajear a mujeres que honor merecen por ser personas estudiosas, de plumas extraordinarias y que han transmitido grandes historias.
Honro a estas mujeres escritoras y a muchas más por destinar tiempo, investigación, espíritu crítico, orden de ideas y muchos más atributos para transmitir mundos. Mujeres que, como plantea Anne Lamot en Bird by bird, al escribir van metiéndose paso a paso en un mundo para ser luego capaces de transmitirlo y compartirlo con nosotros. Desde esta trinchera, felicidades y gracias a las grandes mujeres escritoras que nos hacen vivir más vidas.
