¿Pero qué necesidad?

La Organización de Estados Americanos OEA, que sesiona desde ayer en Cancún, presume de ser el organismo internacional regional más antiguo del mundo, por su fecha de fundación, ya que su origen anda en el siglo XIX. En San Francisco, en 1945, se refundó la liga de las ...

La Organización de Estados Americanos (OEA), que sesiona desde ayer en Cancún, presume de ser el organismo internacional regional más antiguo del mundo, por su fecha de fundación, ya que su origen anda en el siglo XIX. En San Francisco, en 1945, se refundó la liga de las naciones nacida del Pacto de Versalles y es embrión de lo que ahora llamamos la ONU. El tema es irrelevante. Después de todo, hoy de lo único que no puedo enorgullecerme es de tener más años.

Valga decir, para corresponder al encabezado de esta columna, y todo esto, ¿para qué?

No hay en el mundo entidad más inútil ni más ineficiente que la ONU, especialmente si evaluamos el hoy popularizado concepto del indispensable equilibrio costo-beneficio. La ONU tiene como objetivo principal el mantenimiento de la paz en un mundo que no ha conocido un sólo día sin una guerra en algún lado. Claro, para la foto, cuando es necesario, mandan a una decena de muchachitos con cascos azul celeste a hacer esa talacha en los meridianos menos imaginables.

La Organización de Estados Americanos, que sesiona hoy en Cancún, se propone propiciar y alentar la convivencia y la amistad entre los estados americanos, cuando todos sabemos que Estados Unidos inventó esta entidad como su ministerio de colonias.

Ayer por la mañana, don Luis Almagro, quien es secretario general de la OEA, dejó muy claro cuál es el tema central de la Asamblea General de la OEA en Playa del Carmen: el asunto es llevar, como se hizo con Cuba en enero de 1962, al gobierno de Venezuela a un paredón de corte castrista. Irónicamente, al gobierno de Maduro lo quieren sacar de la OEA. El argumento es válido y es claro. Venezuela tiene presos políticos, obstrucción a los partidos políticos, censura de prensa y ya van 70 muertos en las manifestaciones reprimidas. Venezuela is to go. Y la votación puede ser tan facilita como fue la expulsión de Cuba.

Eventualmente, lo harán. A los habitantes de Maracaibo, Barquisimeto o Cumaná eso los tendrá sin cuidado. Van a seguir haciendo largas colas en las tiendas venezolanas buscando papel de baño o botes de leche. Mientras tanto, los defensores de las democracias, con la ausencia del señor Rex Tillerson, secretario de Estado de USA, estuvieron ayer brindando con margaritas de excelencia o tequilas de una marca impensable hace 30 años.

Es conveniente recordar que el señor Tillerson tiene un pasado petrolero, como lo tiene Venezuela y lo tiene Qatar, a donde don Rex se fue de repente porque algo ardía por allá.

A fin de cuentas, lo que a mí me revuelve las entrañas latinoamericanas es el pensamiento de que el ostracismo de Maduro y su pandilla se va a traducir en algo bello y positivo para nuestra sociedad; así se tradujo el embargo de más de medio siglo a Fidel Castro. Pero creo que lo más importante es meditar un momento en si la ONU, la OEA, el Pacto de Varsovia, el del Atlántico Norte y todos los que se nos ocurran sirven para algo.

Como decía Juan Gabriel: ¿pero qué necesidad?

PILÓN.- ¿A dónde va nuestro amor? Una iniciativa ciudadana de control de la autoridad municipal en Monterrey y su área circunvecina se llama algo parecido a “¿cómo la llevamos, alcalde?” Lo único claro es que hoy la llevan muy mal.

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