En la opacidad y en lo oscurito, así se hace la política de Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México.
A escondidas, sin consulta y sin una presentación oficial, el Congreso de la Ciudad de México recibió, a través de la Oficialía de Partes, los proyectos del Plan General de Desarrollo y el Programa General de Ordenamiento Territorial, enviados por la jefa de Gobierno.
Los documentos se presentaron clandestinamente, no hubo ni una foto o conferencia de prensa, no hubo tampoco un anuncio de la presidencia de la Mesa Directiva. Es como si no quisieran que nadie supiera que los documentos ya están listos para su análisis ni que representan el cambio radical en materia de desarrollo urbano que se supone que son.
- Se trata de documentos tan espurios socialmente hablando, que carecen de todo consenso entre la ciudadanía, y que nadie quiere reconocerlos. El Gobierno de la Ciudad de México exhibió sus deficiencias y limitaciones al no contar con el apoyo ciudadano, pero, además, se había comprometido a volver a consultar con la ciudadanía luego de los fracasos previos en su aprobación, pero tampoco se hizo así.
Qué tan espurios son, que ni Martí Batres ni Claudia Sheinbaum quisieron la foto entregando los documentos. Decidieron no reconocer su propio engendro, tan es así que lo vinieron a dejar en una canasta en la puerta trasera del Congreso. Son proyectos huérfanos que carecen de consenso porque no representan nada ni a nadie, no hay una estrategia detrás, porque siempre se trataron de una plataforma propagandística del gobierno y de sus titulares.
En términos planos y reales fue un madruguete a la ciudadanía en un proceso viciado, y además les falta la capacidad de reconocer la importancia del tema cuando estamos hablando del desarrollo de la ciudad, del crecimiento que deberá tener en los próximos años y de la planeación para el futuro.
Ahora, el Gobierno de la Ciudad de México le ha dado al Congreso local la responsabilidad de analizar y aprobar los documentos. Se deslinda de sus obligaciones y deja sin voz a la ciudadanía, especialmente a los pueblos y barrios originarios que quedan completamente sin representación.
El problema de fondo es la falta de estructura y conciliación con la ciudadanía en documentos que carecen de representación plural. Se trata del futuro de la Ciudad de México, del plan de desarrollo que determinará el crecimiento urbano, pero que detrás de ellos hay una plataforma propagandística para la consolidación de los proyectos de Morena, sin importarle el verdadero orden y desarrollo de la ciudad.
Corresponderá al Congreso en análisis de los documentos y la concertación social de los mismos; responsabilidad a la que Claudia Sheinbaum rehuyó porque sabe que son espurios y carecen de respaldo, por lo cual los entregó en la ventanilla de atrás y sin que nadie los viera. Ahora los desconoce y se desentiende de ellos.
- Supongo que no debe sorprender, ya que la jefa de Gobierno está a pocos días de separarse del cargo para atender sus aspiraciones políticas que lleva más de dos años cosechando, por lo que todo lo demás carece de importancia.
