Justicia de parodia

La justicia en México se ha convertido en una de parodia. No hay justicia para las víctimas, tampoco castigo para los culpables, mucho menos hay seriedad por parte de las autoridades. Sólo hay burlas y egos inflamados. Desde que se dio a conocer el atentado en contra ...

La justicia en México se ha convertido en una de parodia. No hay justicia para las víctimas, tampoco castigo para los culpables, mucho menos hay seriedad por parte de las autoridades. Sólo hay burlas y egos inflamados.   Desde que se dio a conocer el atentado en contra del periodista Ciro Gómez Leyva la noche del 15 de diciembre de 2022, toda la infraestructura del gobierno se ha enfocado en descartar lo que no fue, en cuestionar los motivos detrás del hecho, pero han dejado fuera el aplicar la justicia.   El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que se vendría un gran anuncio sobre el caso, pero sólo vino a regurgitar las marañas de siempre del discurso morenista basado en el guion entregado por Epigmenio Ibarra. Con la sombra del autoatentado sugerida por el propio AMLO para justificar la ausencia de detenidos de los autores responsables.   Sigue sin haber un solo vinculado por tentativa de homicidio, tampoco hay periciales de las armas de fuego decomisadas involucradas en el atentado, mientras la Fiscalía continúa construyendo un caso sin resultados concretos.   Como siempre, López Obrador es incapaz de mostrar empatía. El atentado fue en contra de Ciro, los disparos buscaban arrebatarle la vida al periodista. No puedo comenzar a imaginarme la angustia y el terror que el periodista vivió. Y, aun así, AMLO logró voltear el discurso y centrarlo en él mismo.   “Imagínense que se hubiese consumado este atentado, que se hubiese cometido un crimen, la campaña de desprestigio en contra del gobierno", conjuró el viernes el Presidente. Convirtió el atentado en contra de un periodista y la libertad de expresión a un asunto de Estado. Es sabotaje y subversión, sentenció.    La impartición expedita de justicia en este caso habría marcado una diferencia en el discurso del gobierno y en la forma de operar de la Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México. Sin embargo, la parodia de la justicia se apoderó de las instituciones.   La caricatura de justicia se extiende al Metro de la Ciudad. La Guardia Nacional ronda los andenes y pasillos del sistema de transporte tratando de encontrar a los infames pernos Nelson. Revisando e investigando cada vagón para evitar la próxima tragedia que arrebate las vidas de los usuarios.   Porque es claro que el Metro no necesita inversión o mantenimiento. Se desploma, choca e incendia por falta de seguridad. Por ello entró la Guardia Nacional para atender las verdades prioridades como detener a una persona por arrojar objetos a las vías o a quienes intentaban comercializar una víbora de cascabel.   Ya están detenidos los verdaderos responsables de las tragedias del Metro. Los usuarios pueden viajar con seguridad, pues su vida ya no está en riesgo. Morena ha logrado reducir a la simplicidad y caricaturizar la impartición de justicia en nuestra ciudad como parte de la telenovela propagandística orquestada por Epigmenio para cubrir las tragedias que vivimos a diario.            

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