Regreso a clases sí, pero…
El regreso a las aulas debiera ser una prioridad nacional con recursos públicos suficientes para la rehabilitación y equipamiento de escuelas y una estrategia gubernamental clara que involucre a secretarías de Estado, gobiernos locales y comunidad escolar. Igual de ...
El regreso a las aulas debiera ser una prioridad nacional con recursos públicos suficientes —para la rehabilitación y equipamiento de escuelas— y una estrategia gubernamental clara que involucre a secretarías de Estado, gobiernos locales y comunidad escolar. Igual de importante y vital como la vacunación y tendrían que correr en paralelo.
Si se considera la vacunación como único argumento para justificar el retorno a las escuelas, se estará ignorando el derecho constitucional a la educación de calidad que tienen todos los niños, niñas y adolescentes de este país.
Diversas organizaciones nacionales e internacionales de atención y protección a la infancia y adolescencia han advertido de las afectaciones emocionales, académicas y de socialización por el cierre prolongado de las escuelas, como pérdida de conocimientos y habilidades.
Los más afectados serán las y los estudiantes que pasan de nivel, es decir que llegarán a primero de primaria, de secundaria o preparatoria con grandes lagunas, sin los conocimientos consolidados. Los maestros que los recibirán tendrán la responsabilidad de regularizarlos, ¿lo lograrán, lo harán, hay voluntad y compromiso?
En la evaluación de PLANEA 2018, casi el 80% de los y las alumnas de primaria no alcanzaron los aprendizajes esperados en comprensión lectora y matemáticas. ¿Se imagina ahora de qué nivel será el rezago educativo?
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia también alertó del rezago en el país en el desarrollo infantil temprano, debido al cierre de los espacios físicos para programas y actividades de educación inicial y preescolar (estancias infantiles).
“Los 14 meses de cierre han afectado negativamente la educación de 25.4 millones de estudiantes de educación básica y 5.2 millones de educación media superior en México, lo que compromete no sólo su derecho a la educación, como principio, sino su presente y su futuro”, señaló Astrid Hollander, jefa de Educación de UNICEF en México.
Y es que el regreso presencial a las escuelas es clave para recuperar aprendizajes y conocimientos perdidos, así como mitigar problemas vinculados a la violencia, drogadicción, embarazo adolescente o mala alimentación.
No es suficiente con convocar a maestras, profesores, padres y madres de familia para que se organicen y realicen jornadas de limpieza (Andrés Manuel López Obrador en conferencia matutina del 15 de julio), se requiere de recursos públicos para rehabilitar planteles vandalizados, abandonados, saqueados o dañados por inundaciones.
Desde que inició la pandemia, 207 escuelas han sido vandalizadas en la Ciudad de México (Excélsior, 13/05/21), y 5 mil 493 escuelas en todo el país, lo que implica 13 planteles al día, en promedio.
Sin embargo, el pasado 14 de mayo, Excélsior publicó que el SNTE reveló que entre 40 y 50 por ciento de los centros educativos en el país han sido vandalizados o han sufrido algún robo, lo que significaría que al menos 86 mil 452 o hasta 108 mil 65 habrían sufrido un saqueo o destrucción en lo que va de la pandemia.
Mexicanos Primero reportó que en los saqueos se perdieron equipos de cómputo, cableado eléctrico y materiales de hierro. Además tuberías de cobre, bombas de agua, archiveros, bocinas, focos, herrería, proyectores, cámaras de vigilancia, instrumentos musicales, material de laboratorio, ventiladores, equipo de aire acondicionado, puertas, ventanas, despensas, vajillas, excusados, lavabos, grifos, libros, sillas y butacas y material didáctico (Excélsior, 18/05/21).
Los estados con planteles escolares más afectados son Jalisco, Guanajuato, Coahuila, Sonora, San Luis Potosí, Puebla, Chihuahua, Morelos, Baja California, Estado de México, Sinaloa, Ciudad de México y Nuevo León.
¿La autoridad federal educativa ya calculó el monto necesario para restituir los faltantes, para rehabilitar los planteles? ¿Ya se enviaron los recursos públicos para reparar instalaciones sanitarias, hidráulicas, eléctricas o poner vidrios y puertas en los baños? ¿Habrá conexión a internet y equipo de cómputo? ¿Todos los planteles tienen agua y lavabos tan indispensables para evitar contagios?
¿Qué pasará con las escuelas de tiempo completo? Desaparecieron del Presupuesto de Egresos de este año, pero en la realidad existen, hay niños inscritos y cursaron el ciclo escolar a distancia. ¿De dónde saldrán los recursos para el regreso programado para el 30 de agosto?
El retorno a las aulas no se logrará con buenas intenciones ni bastará con completar la vacunación; garantizar educación de calidad requiere recursos federales, un proyecto de rehabilitación y equipamiento de escuelas públicas. El reto es colectivo y el periodo vacacional es una oportunidad si hay voluntad política.
