Ni tan felices…
¿Cómo estás?Muy bien, gracias, y ¿tú? Bien, también. Generalmente así empieza un diálogo entre dos personas que no se han visto. Si tenemos un problema, una preocupación, un dolor, una molestia, una enfermedad, una deuda, un mal momento o discutimos con la ...
—¿Cómo estás?
—Muy bien, gracias, y ¿tú?
—Bien, también.
Generalmente así empieza un diálogo entre dos personas que no se han visto. Si tenemos un problema, una preocupación, un dolor, una molestia, una enfermedad, una deuda, un mal momento o discutimos con la pareja o la familia no lo decimos.
Nuestro interlocutor se queda con la idea de que todo está bien y somos muy felices. Cada quién sigue su marcha.
Una situación similar ocurrió con las respuestas que el Inegi obtuvo cuando levantó su Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2021. Los mexicanos se sienten satisfechos, felices con la vida, a pesar de que más de la mitad no pueden sufragar sus gastos.
La encuesta se levantó en plena pandemia, entre el 3 de junio y el 23 de julio de este año, en 37 mil viviendas de todo el país. Y los resultados indican que el promedio de satisfacción con la vida se ubica en 8.45 (en una escala de cero a 10), la familia es el principal satisfactor de las personas (9.05).
La libertad para decidir (8.81), su vivienda (8.53), trabajo (8.49), las perspectivas a futuro (8.41), las relaciones personales (8.40), la salud (8.32), la vida afectiva (8.27), la social (8.24), los logros (8.1), el vecindario (8.04) y el tiempo libre (7.74) son los elementos que hacen sentir al ciudadano mexicano pleno y satisfecho.
¿Usted anda diciendo a todos lo infeliz que es en su hogar, con su familia, que no le alcanza el dinero, que debe, que no le gusta su trabajo o la colonia en la que vive? ¡Cómo! Sería un sacrilegio.
La ENBIARE 2021 permite responder preguntas acerca de cómo influyen aspectos de la vida personal, familiar, laboral y social en el nivel de bienestar subjetivo de la población adulta. El ciudadano responde desde sus propias valoraciones, percepciones y ponderaciones, que no son captados por los ejercicios estadísticos convencionales.
La familia produce satisfacción, pero la seguridad ciudadana (6.58), los servicios públicos (6.71), el país (7.23), el nivel de vida socioeconómico (7.52) y la ciudad en donde residen (7.71) definitivamente no. Son los ámbitos con menor calificación.
La confianza entre las personas y la de los ciudadanos con las instituciones son elementos fundamentales de la cohesión social y la gobernabilidad; si no existe, se pone en riesgo la gobernabilidad y se debilita el contrato social. ¿Y cómo andamos en ese tema? El Inegi reporta que el mexicano sólo confía en gente conocida (7.62).
Y como ya es sabido, las instituciones con promedios mayores de confianza son Ejército y Marina (6.47), así como la Guardia Nacional (5.63). La menor calificación la reciben los partidos políticos (3.53), la policía municipal (3.87) y los funcionarios públicos (3.99).
Tampoco confían en la policía estatal (4.37), en los diputados y senadores (4.42), en el Ministerio Público y Procuradurías (4.74) y ni en los juzgados y tribunales (4.96). Siempre están en el top de los peores.
Y ya entrados en confianza —como cuando nos encontramos al amigo, a la vecina, continuamos el diálogo inicial y tiramos las caretas—, los encuestados revelaron al Inegi sus preocupaciones: 43.4% de la población adulta no sabe si podrá cubrir los gastos del próximo mes; 14.8% se quedó sin trabajo o negocio en los últimos 12 meses y más de un tercio de la población tuvo que pedir prestado para sufragar el gasto corriente de su hogar en cualquiera de los siguientes rubros: despensa, renta, agua, luz, gas, teléfono, colegiaturas y/o medicamentos.
¿Qué otros factores le bajaron el ánimo? Las amenazas, la extorsión, los delitos sufridos, y el haber terminado con la pareja.
La violencia es otra situación que baja puntos a la satisfacción de vida. En 4.5 millones de casos la violencia provino de un desconocido; 3.9 millones la sufrieron de alguien que conocen y 3.3 millones de alguien con quien se cohabita.
La proporción de población con síntomas de depresión es de 15.4%, pero las mujeres son quienes más la padecen (19.5 por ciento.) En cuanto a la ansiedad severa, la ENBIARE 2021 reportó que la padece 19.3% de la población adulta; mientras que 31.3% tiene síntomas de ansiedad mínima.
Pues no somos una población “feliz, feliz, feliz” —como dijera el clásico—, pero hacemos la lucha, buscamos el bienestar y el pan de cada día precisamente por nuestras familias y por México, el país en donde vivimos.
Y como la familia y los amigos son el motor y el motivo, les deseo Feliz Navidad en compañía de sus seres amados, armonía y paz en sus hogares y que el 2020 sea próspero. ¡Feliz Año Nuevo!
DM
Nos leemos el próximo 9 de enero.
